¿Síndrome de Diógenes?

La sanjuanina que vive entre la basura y rodeada de gatos

​​​​​​​Vive sola en la casa de sus padres que ahora es un basural. Sin energía eléctrica, ni ningún tipo de servicio, ingiere alimentos rodeada de gatos y perros. Los vecinos se quejan de las ratas y pericotes que trae la inmensa suciedad. Y piden que alguien haga algo por la mujer.
domingo, 24 de marzo de 2019 · 17:08

Por Pablo Amado 

Fotos Gabriel Iturrieta 

Mirtha Garrido es una mujer de unos 59 años que vive sola entre la basura, rodeada de gatos y perros que comen con ella en el suelo. El lugar de residencia es la casa donde habitaban sus padres cuando estaban vivos, pero ahora se ha convertido en un basural que preocupa a los vecinos por la cantidad de bichos y ratas que circulan por la zona. Como así también, por la salud de la señora de 59 años, que nunca habla con nadie y cada día empeora más.

Ubicado en calles 11 de Setiembre y Carta de Mayo, en Villa Krause, a unas pocas cuadras del Conector Jáchal, el lugar sorprende por el estado de abandono y la gran cantidad de gatos, que vienen de todos los parajes a ocupar el domicilio junto con la dueña del hogar. El número crece día a día y muchos parecen no notar que está sucediendo.

El frente de la casa hoy en día.

José, uno de los vecinos que se encuentra de manera aledaña a la vivienda de la señora que junta basura, afirma que “ella come de lo que encuentra en los canastos de los residuos; come con los gatos y los perros ahí en el suelo. Por lo menos tiene 15 gatos, sino es que más. Y bueno , siempre está trayendo basura de todos lados. Ropa, trae mucha ropa que la acumula ahí en esa parte” señalando un montículo de basura que era más extenso de lo que es en la actualidad. Ya que un día, más precisamente el pasado 8 de enero del 2019 la casa de la mujer se prendió fuego por completo, y las grandes pilas de basura que habían, ocasionaron llamas que alcanzaron el tendido eléctrico. Causando chispazos explosivos que avivaron aún más las llamas. De aquel entonces, gran cantidad de basura se redujo casi por completo y la señora de 59 años fue llevada con los pocos parientes que le quedan.

Hace 12 años vive rodeada de basura y animales.

“El día que se armó el incendio lo hizo ella misma acá en la punta de la casa, y de ahí se empezó a agarrar y agarrar hasta que se hizo algo gigantesco. Era impresionante la mugre que tenía ahí, no se podía pasar a ningún lado. Es el segundo incendio con este. La primera vez no llegó a quemarle la casa porque los bomberos lo pararon ahí no más, pero ahora no pudieron hacer nada” sostiene el vecino con preocupación por su colindante.

Elsa Roldan, otra de las vecinas que conoce la historia de la familia Garrido sostiene que “hace 12 años junta basura, ella siempre ha estado enferma de jovencita, pero antes estaba la madre y el padre. A esa niñita le daban remedios para doparla. Después de que falleció el padre y después la madre, nadie le dio el remedio. Incluso cuando la estaban velando a la madre yo le pregunte si estaba tomando las pastillas, y me dijo que no estaba tomando nada. Después me entere que la madre le ponía los remedios en la comida para que no se diera cuenta porque si no se los tomaba”.

El número de gatos va en aumento cada día.

La situación se fue agravando cada vez más, incluso hoy en día la mujer vive sin techo y sin la posibilidad de que alguien se acerque porque en muchas ocasiones reacciona con insultos y agresiones. “Usted viera como vive esa mujer, en medio de la basura toda quemada, yo no sé ni cómo cocina si no le ha quedado nada y sigue recogiendo mugre. Y eso es una enfermedad pero nadie hace nada, porque ella tiene parientes pero no se deja ayudar por ellos. Ni con los vecinos. Acá los muchachos querían traer un contenedor pero ella no quiere que le toquen nada. A veces no dice nada pero si se puede pelear con la gente para ella es mejor”.

El acceso a la vivienda es prácticamente imposible. 

Ante la consulta de cuando empezó a empeorar la situación mental de Mirtha, varios vecinos coinciden con el fallecimiento de los padres. “Cuando se le muere la familia empezó a encerrarse y a quedarse sola. Los pocos parientes que venían los corría, les decía vallasen que yo estoy bien. Para mí los traumas comenzaron en esa época”. Otra vecina opina de aquel momento y sostiene que “cuando falleció la madre, se empezó a comprar todo nuevo, tiró todo lo que era de los padres y se compró cocina, heladera, mesa con sillas, sofá, hasta puso una antena de Direct Tv pero después empezó a traer basura y a los animales. Por eso no sé dónde puede estar la enfermedad de ella”.

Imagen tomada desde el fondo de una vecina.

Los profesionales de la salud lo llaman el Síndrome de Diógenes, y es aquel trastorno del comportamiento que se caracteriza por el total abandono personal y social, como así por el aislamiento voluntario en el propio hogar y la acumulación en él de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos. Afecta, por lo general, a personas de avanzada edad que viven solas.

“Nosotros pedimos que alguien la ayude, ahora se nota que está cada vez peor. Imaginase, el otro día andaba diciendo que era costurera de los famosos y que por eso juntaba ropa.  Y cuando los bomberos le preguntaron si ella hacía de comer acá afuera por el incendio que se armó, ella dijo que no, que ella come en restaurantes.”

 “La familia dice que no la aceptan en los hospitales psiquiátricos porque cuando le hacen una entrevista se dan cuenta que no tiene nada que justifique que la internen. Ella habla bien con quien tiene que hablar bien, pero sea como sea necesita ayuda, no puede seguir viviendo así”.

El problema de Mirtha es evidente ante los ojos que quieren ver. Pero hace tiempo que parece no importar. ¿Será que el lente de la cámara no registra realidades como está en tiempos de sonrisas y abrazos al por mayor?

Los vecinos se quejan de las ratas y pericotes que circulan por el lugar.

 

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