Historia

El anciano que dormía en un auto abandonado y fue rescatado por una familia sanjuanina

Hasta hace tres semanas Jorge vivía y dormía en un vehículo abandonado. Pero su vida dio un giro inesperado cuando apareció un humilde matrimonio que le brindó una pieza, un plato de comida y, sobre todo, calor humano.
lunes, 11 de marzo de 2019 · 23:00

Por Carla Acosta y Santiago Staiger

 

Justo cuando se acerca el invierno, la historia de un solitario anciano chileno que desde hace 30 años vive en San Juan cambió por completo. Pedro del Carmen Aguilera (70), nacionalizado argentino, vivía en un auto abandonado en Villa Hipódromo hasta que apareció una familia que le brindó algo más que un techo digno. Hoy vive en Villa Italia, en una piecita de adobe. Almuerza, desayuna y hasta cena con Romina y Martín, el joven matrimonio que a pesar de no tener trabajo y sobrevivir de lo que ganan con la venta de juguitos y trabajos de costura, lo adoptaron como un miembro más de la familia. 

Jorge cuenta que llegó a San Juan a fines de los ´80 para conocer el país y como le gustó el ambiente decidió quedarse, porque además toda su familia chilena había emigrado a Europa. Empezó a trabajar en una cuadrilla de cebolla y al tiempo aprendió a manejar un montacargas, su oficio hasta hace diez años, cuando su edad le pidió un descanso. En aquel entonces conoció a una mujer, con la que convivió durante varios años pero tras finalizar la relación quedó prácticamente en la calle. 

Un viejo auto fue su "vivienda" durante un tiempo y con las pocas changas que surgían podía comer. Pasó calores e incluso lluvias, hasta que un matrimonio rawsino con dos niños decidió rescatarlo de aquella marginalidad en la que vivía. "Estoy muy contento. Poca gente hace lo que ellos hicieron por mí. Acá me siento más seguro", cuenta el hombre, sentado en su pequeño refugio, donde tiene una cama y un viejo televisor que sirve de distracción. 

Romina, la mujer que recibió al anciano, contó que fueron a pedir ayuda a Asistencia Social pero los derivaron a una casa para ancianos y geriátrico, pero tanto ellos como el hombre no accedieron. De hecho la familia piensa en pedir su tenencia. "Cómo puedo negarle un plato de comida, pese a que nuestra situación es crítica. Nosotros ayudamos en lo que podemos, no sabemos qué puede pasar con uno el día de mañana", dice el matrimonio. 

El anciano no cobra ni pensión ni jubilación, apenas se alimenta gracias a la solidaridad de matrimonio. Para quienes quieran ayudar al hombre y su nueva familia pueden comunicarse al 2645535093.