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Falleció un ícono del periodismo sanjuanino, el 'Payo' Legrand

En junio fue distinguido por la Corte de Justicia de San Juan por su labor periodística. Trabajó en Diario de Cuyo y en Prensa de Gobierno. Repasá la nota de personaje de Tiempo de San Juan.

Por Redacción Tiempo de San Juan

Esta mañana falleció el periodista Jesús Clemente Legrand, un ícono del medios sanjuaninos que pasó desde la redacción de Diario de Cuyo, como editor de Política y cronista de Policiales, cubriendo casos resonantes, hasta  la Dirección de Prensa del Gobierno Provincial, pasando por varias radios.

En junio pasado Legrand recibió un reconocimiento de Corte de Justicia de la Provincia por su destacada trayectoria en los medos locales.

Tiempo de San Juan repasó con el 'Payo', como le decían todos, su vida en octubre de 2012. Este es nuestro homenaje a un gran trabajador de la información.

 

Crónica de un cronista eterno

Su pasión por escribir despertó cuando era adolescente y le hervía la sangre para que todos se enteraran de los resultados de los intercolegiales en su club, el Comunicaciones. Fue fundador del Sindicato de Prensa y llegó a ser el Jefe de Política de Diario de Cuyo. A los 65, espera su jubilación. Por Gustavo Martínez Puga.

 

 

La trayectoria de Jesús Legrand, a quien todos conocen por el “Payo” -por su tez blanca, ojos claros y cabello rubio-, atraviesa el grueso de la historia contemporánea del periodismo sanjuanino. Pasó por las transformaciones más importantes de los medios más importantes de la provincia. El repaso en carne propia de una vida ligada a las crónicas periodísticas.

 

“Todavía me drogo con la Reventa. Siento ese vicio, ese placer de la gráfica de terminar con el trabajo, con una página y, ni bien salís a la calle, ya sentís de nuevo esa presión de buscar algo nuevo para volver a comunicar. Y no parás hasta lograrlo de nuevo”, cuenta Legrand, en su casa del barrio SMATA, sobre una pila de fotografías en blanco y negro que atestiguan su presencia como cronista durante décadas.

 

Él define que “fue por casualidad” que empezó con el periodismo. Pero admite que no hizo más que seguir una corazonada. Legrand nació y se crió en la Villa Don Bosco, en Capital, y el Club Comunicaciones era como su segunda casa. Tenía 17 años cuando se realizaban los intercolegiales y sentía la necesidad interna de contar, de difundir, lo que estaba pasando. Así fue que se armó de coraje y se fue hasta la redacción del diario Tribuna.

 

“El Cuyo ya estaba, pero el Tribuna era más popular. Fuimos con Rivero, un muchacho que después fue juez. Nos recibió González Krieger y nos mandó hablar con el jefe de Deportes, que era Carlos Washington Meni. Después me dijeron si no me animaba a cubrir una carrera de motos en la Villa América. Ahí nomás me conseguí una libretita, fui y traje todos los datos. Me pidieron que los escribiera a máquina y salí a buscar a un amigo que tenía una y lo hice. Y así arranqué. Después me mandaron con el fotógrafo Marcelo Jordán en una Fiat 1500 a cubrir una inundación en Ullum. En esos días el Tribuna era matutino y así, cuando quise acordar, ya estaba escribiendo crónicas”, recuerda Legrand.

 

Hasta 1969 estuvo en deportes en el Tribuna. Luego lo pasaron a Información General, “lo que era como un ascenso porque ahí el Tribuna ya era de Montes, lo habían transformado en vespertino para competir con un diario de Mendoza que se llamaba El Andino”, dice Legrand, quien luego pasó a Policiales. Y recuerda que por esos días “trajeron un redactor de Buenos Aires como Jefe que le dio otra impronta: ponía títulos cortos e impactantes, fotos grandes y le daba prioridad a los temas más populares, como los policiales y deportes”. En el Tribuna Legrand llegó a estar entre las cuatro personas con mayor poder de decisión periodística.

 

En esos años, junto a otros periodistas, como Juan Carlos Iglesi, Vicente Celani, Edgar Porcel, Antonio Lagos y Armando Guevara López, Legrand fue uno de los fundadores del Sindicato de Prensa, la entidad que nació con la idea de defender el trabajo de los periodistas en los medios.

 

En 1977 al “Payo” le hicieron una oferta laboral que llevó a otro ámbito: Director de Información Pública en el gobierno de la provincia. El cargo era más importante y el sueldo también: cuatro veces más de lo que ganaba en Tribuna. Ese trabajo también le abrió a Legrand la puerta para hacer radio. En Radio Nacional el gobierno tenía un espacio para difundir sus actividades. Pero fue en medio de la tragedia del terremoto de 1977 cuando su labor se destacó: “Junto a otros periodistas de Prensa del gobierno hacíamos una especie de mensajes publicitarios que se transmitían en todas las radios, informando la graduación del terremoto; recomendaciones a la gente, como no usar la ruta a Caucete;  no usar combustible para evitar el desabastecimiento, dónde ir a buscar heridos o fallecidos. Veíamos como trabajaban distintas áreas del gobierno y armábamos los boletinos. Fue algo que nos nació”.

 

Eran épocas en que los militares habían tomado el gobierno y la labor periodística estaba bajo la lupa. Legrand recuerda que “los milicos eran muy torpes: al principio habían informado a sus superiores de la Nación que no había sido nada grave el temblor, que todo estaba bajo control.

Y nosotros veíamos que era un desastre. Por eso hicimos esos boletines para informar a la gente”. En medio de esos días de tensión, Legrand recuerda una anécdota: “Un día apareció un coronel –Juan Pablo- Saa de la Octava Brigada de Infantería que estaba en Mendoza y de la que dependía San Juan. Nos preguntó que quién había esos mensajes, los juntó y usó esa información para ´informar´ a sus superiores de las labores realizadas ante el terremoto. Él quedó como que había estado todo organizado y nunca fue así”.

 

En esos años como Director de Información Pública, Legrand también era redactor-locutor en Radio Sarmiento y en ese espacio del gobierno en Radio Nacional. Entre el ´86 y el ´87 también trabajó en Radio Colón, en la Editorial del Aire.

 

Hasta que en 1988 ingresó a Diario de Cuyo, a la sección Policiales, junto a su compadre Félix Naranjo. En esa sección le tocó reflejar momentos históricos en la provincia, como los primeros juicios orales y públicos o el escandaloso caso Pinar –dos chicas bonaerenses violadas por una docena de jóvenes sanjuaninos-.

 

Luego pasó a la sección Política, donde llegó a ser el Editor. En esos años Legrand fue parte de un proceso de cambio en ese diario, que pasó del tamaño sábana al tabloide y a darle prioridad a las noticias locales por sobre las nacionales e internacionales. “Tener la valoración de don Francisco Montes fue muy satisfactorio para mí”, asegura Legrand.

 

Cuando llegó el 2001, a Legrand le ofrecieron un retiro voluntario: “Entendí que me estaban pidiendo que me fuera. Así que acepté y me fui. Pasé un año sin hacer nada. Fue muy violento el cambio, porque pasé de estar permanentemente pendiente del teléfono, con los políticos que te llamaban a cualquier hora, a que nadie se acuerde de uno. Es muy triste”, recuerda Legrand, con cierta bronca.

 

Pero separa esos momentos de su carrera profesional del oficio del periodista: “Si no hubiera sido periodista, hubiera sido un buen periodista”, dice, como para dejar en claro que no se arrepiente de nada y que su pasión fue siempre la de comunicar.

 

Si bien Legrand había tenido cargos importantes, y además de trabajar en los principales medios también siempre se las arreglaba para tener otro trabajo, ya sea en radio o en semanarios, su situación económica no le permitió estar más tiempo sin actividad. Entonces regresó a Prensa del Gobierno y trabajó 5 años con contrato: “Un día me dijeron que me tenía que inscribir como monotributista para poder seguir y yo me niego a pagarle al gobierno un impuesto para que me paguen un sueldo del mismo gobierno. Así  es que renuncié y empecé a trabajar en Reventa”.

 

Allí Legrand volvió a ser parte de un cambio importante para un medio. Es que esa revista fue la primera en San Juan en publicar avisos clasificados gratis. Pero su dueño, Carlos Mancini, entendió que debía darle al lector un pequeño plus informativo. Y ese plus se lo dio y se lo sigue dando aún hoy Legrand.

 

El “Payo” mira por el espejo retrovisor de sus crónicas y se acuerda de haber escrito sobre todos los gobernadores, desde José Augusto López en adelante; recuerda haberle seguido los pasos a don Leopoldo Bravo por las eternas caravanas por toda la provincia; recuerda “haber conocido a ese gran político que fue Ricardo Alfonsín”, dice; y recuerda haber escrito para la Reventa el día que Carlos Menem se bajó de la segunda vuelta y Néstor Kirchner llegó a la presidencia.

 

“La diferencia del periodismo de antes con el de ahora es que, a mi entender, el fácil acceso a la tecnología mató la creatividad de los periodistas. Hoy no veo creadores de cosas. Salvo excepciones como las de ustedes –por el Tiempo- o en algunas cosas de los Bataller, todas las coberturas son prácticamente iguales. Es como que no hubieran ideas propias”, reflexiona Legrand, con la autoridad que le da una vida escribiendo crónicas que plasmaron la historia de San Juan.

 

A los 65 años, la mayor preocupación del “Payo” Legrand es su jubilación: “Siento que el sistema fue injusto conmigo. Aporté toda la vida y durante muchos años, incluso, en dos lugares a la vez. Ya inicié los trámites en la Anses y vengo siguiendo el expediente por internet. Lo último que vi era que andaba por la UDAI de Villa Mercedes, en San Luis. Espero que me salga pronto, quiero arreglarme los dientes y operarme de una hernia”, finaliza Legrand.

 

Anecdotario en primera persona

De caravana

“Don Leopoldo Bravo hacía unas caravanas impresionantes por los departamentos y ahí pasaba de todo. Un día en las calles de Jáchal le gritaron ´¡Que viva Perón!´ Y él también respondió: ¡´Sí, que viva Perón, pero que venga él a arreglarte los problema a vos!´. Él siempre tuvo esa militancia en la sangre”.

 

De Tamberías al mundo

“Los fines de semana trabajaba en Radio Calingasta, en Tamberías, y me tocó cubrir el rescate de los sobrevivientes del helicóptero que cayó en la cordillera. Me acuerdo que radio Mitre hizo puente con Colón y Colón con nosotros y José María Muñoz interrumpió la transmisión de un partido de la Selección Argentina en Venezuela y me pidió que le contara al mundo cómo se había producido el milagro”.

 

Alimentar las radios

“Trabajando en Prensa del gobierno me di cuenta de la importancia de suministrar información a las radios con contenido propio, porque en los departamentos se complica acceder a la información y entonces todos terminan leyendo un diario y dando una sola visión de los hechos”.

 

La compañera de siempre

Se llama Mirta Pedroza y es la compañera de toda la vida del Payo Legrand. Tuvieron 7 hijos y 14 nietos. Y ella siempre lo acompañó en su vida periodística. Se la ve en varias fotos siendo parte de momentos históricos, como los primeros juicios orales y públicos en la Justicia o en distintas coberturas. Cuando Legrand trabajaba los sábados y domingos en Radio Calingasta, ella viajaba para acompañarlo. Ya llevan 43 años de casados y Mirta fue un pilar en la vida de Legrand.

https://www.tiempodesanjuan.com/deportes/2012/10/2/cronica-cronista-eterno-18535.html

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