Ezequiel Bordón con un grupo de amigos rugbiers estaban vacacionando en Chile. Las casualidades de la vida, el destino dirán algunos más crédulos, lo cruzó con Agostina Asolino, una piba de Mendoza que se cortó con un vidrio la arteria femoral. Si no fuera por el torniquete que le hizo y la rapidez que tuvo él y sus amigos de llevarla abajo, donde había una ambulancia, la jovencita podría haber muerto.
miércoles 22 de abril 2026





