“El Cura Brochero estuvo muy cercano a los enfermos porque cuando se ordenó sacerdote había una epidemia de cólera y él atendió a enfermos y leprosos, siempre trabajó muchísimo por los enfermos”, contó Oscar Sánchez, del grupo Amigos de Brochero, los impulsores de la idea de que la imagen del santo argentino fuera entronizada en el Hospital Rawson.
Llegó Brochero y llevó fiesta al hospital al mediodía del jueves 20 de diciembre. Música en vivo con Betty Zamora a cargo del micrófono, una gran brocheriana, quien subió al escenario al “Ulises Bueno”, un cantor que se animó a imitar al famoso cuartetero y logró hacer cantar y bailar al más patadura.

Todo era felicidad, el espíritu de Brochero podía sentirse rondando las salas del servicio de Nefrología y Diálisis del hospital, donde quedará para siempre.
Amigos de Brochero contaron que la llegada del santo al hospital tiene que ver con que dedicó mucho de su vida a atender enfermos, pero también está enmarcada en un “calendario” de actividades del grupo que busca llevar la imagen del cura a todos los rincones de la provincia.

“Estamos siguiendo el ejemplo del cura porque hizo muchas cosas, él conectó pueblos y por eso llegó a Aguas Verdes (Sarmiento), ayudó a la gente que estaba más aislada, como están hoy los huarpes que viven ahí. Llegó a 9 de Julio, que si bien es un departamento cercano, sus habitantes están golpeados por la situación económica, porque dependen de la agricultura, y Brochero siempre atendió a los más pobres y necesitados”, contaron.
El próximo paso es muy importante para el grupo: llevar a Brochero al Penal de Chimbas. “Cuando él fue canónigo en Córdoba fue a la cárcel y ese es nuestro sueño. También encontrar cada día más sacerdotes que le abran la puerta como lo hizo el padre Andrés, que fue el que primero trajo su imagen cuando Brochero era beato y lo llevó a Angaco”.