A plena luz del día y por una esquina muy transitada, apareció un alacrán y hubo expresiones de susto entre quienes lo vieron. El animal se encontraba en la esquina de Santiago del Estero y San Luis, un lugar donde en el pasado verano hubo denuncias de otro vecino.
A pesar de la impresión que causó en algunos testigos, una mujer se animó y lo encerró en un recipiente de vidrio, para que sea analizado por un especialista.
La aparición de alacranes aumenta en épocas de verano, pero hay medidas de prevención para evitar incidentes con estos animales.
Los alacranes suelen esconderse entre piedras, en resumideros, cúmulos de escombros o leña, huecos en las paredes o pisos, entre otros lugares. Por lo tanto, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
– No caminar descalzo.
– Sacudir la ropa y los zapatos antes de vestirse, y la ropa de cama antes de acostarse.
– Separar las camas de la pared.
– Tener precaución al revisar cajones o estantes.
– Observar el piso del baño antes de bañarse.
– Cubrir con tela metálica los resumideros.
– Controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras.
– Mantener limpio y ordenado el interior del hogar y libre de malezas una superficie amplia alrededor de la casa o campamento.
– No acumular leña, ladrillos o escombros cerca de la vivienda.
– Dentro de lo posible, revocar paredes, tapar grietas en pisos, paredes y techos.
La peligrosidad de los alacranes depende tanto de la variedad del animal como de la edad y el estado de salud de la persona afectada, así como de la cantidad de veneno ingresada en el organismo del afectado. Por esta razón, es de gran utilidad reconocer el tipo de alacrán que causó la picadura, a fin de orientar al médico tratante