Desde hace dos semanas, en la peatonal Rivadavia a pocos
metros de la imagen de la Virgen, un hombre se sienta con su enorme arpa de
madera y comienza a tocar desde bien temprano. Los que pasan, acostumbrados a
escuchar guitarristas, bandas de jazz y hasta al famoso Guille cantando en la
zona, se quedan helados: es que el sonido del instrumento es una sorpresa
refrescante a los días sanjuaninos.
El artista es Alberto Alborado, un arpista nómade nacido en
Misiones que recorre el país tocando ‘’ a la gorra’’ y vendiendo sus discos. El
músico viaja acompañado de su mujer, que es quien vende los CD’s a quienes se
quedan maravillados con la habilidad del misionero.
Los Alborado están en la provincia desde hace dos semanas y
sólo le quedan dos días más antes de partir a una nueva ciudad. Llegaron para
tocar en la Difunta Correa y San Expedito en las últimas festividades, pero
también pidieron permiso para ocupar el espacio en la peatonal y deleitar a los
transeúntes con su música.
Mirá el video: