De las abuelas aprendimos que a partir del Domingo de Ramos
empezaba un tiempo de recogimiento y rituales inevitables: tiempo de trasplantar,
sembrar nuevas semillas y aprender a "curar” la ojeadura y el empacho. Por
entonces las radios sólo emitían música sacra y el clima en general era de luto
por la muerte de Cristo, por lo que en todas las casas había una energía
especial.
Aunque hoy las cosas cambiaron bastante y el clima de espiritualidad
ya no es generalizado, la Cuaresma y la Semana Santa siguen teniendo el mismo
sentido para los cristianos y muchos continúan practicando algunos rituales como
ayuno, penitencia y especial recogimiento.
Para muchos sanjuaninos es obligación ir hasta el santuario
Difunta Correa para Semana Santa a cumplir con alguna promesa. Es común ver en
esos días promesantes subiendo escaleras de rodillas y hasta de espaldas, como
una forma de purificación acercándose al sufrimiento de Cristo en la cruz.
Es el momento ideal para poner a trabajar la energía, como
en este ritual para alejar lo negativo:
El Jueves Santo se enciende una la vela morada (duelo) que
previamente se untó con aceite (si es bendecido mejor), mientras se dice en voz
alta tres veces: "En este día de pena y dolor, que se aleje de mí y de los
míos, todo lo que no sea Paz y Amor”.
Una vela blanca se enciende el Domingo de Gloria,
previamente untada con agua bendita, por la noche y con un fósforo se prende la
vela y se repite tres veces esta oración: "En este día de Gloria, En estas
horas de alegría, Que todo lo malo de mí se aleje, Y no me falte salud, dinero
y alegría”.
Ritual para potenciar
los valores positivos
Necesitamos una vela blanca, negra, rosa, y lila; pétalos de
rosa blanca. Se realiza un triángulo, poniendo la vela blanca en el centro. En
un papel se escribe lo negativo que quiere liberar de su vida y en otro papel se
escribe lo positivo que quiere resurgir de sus valores. Se quema primero el
papel negativo, dejando sus cenizas a un lado y después el papel positivo,
juntando las dos cenizas. Luego se esparce por encima del ritual pétalos de
rosa blanca. Cuando las velas se quemaron, se recogen las cenizas y los restos
de velas y se tiran diciendo: "Que la energía negativa de este ritual, suba al
universo y se convierta en positiva”. Los pétalos de la rosa, se recogen y se
guardan dejándolos secar para que traigan suerte.