Estaba entregado a lo que le deparara el destino, en una acequia cubierto de agua y con heridas en todo su cuerpo. Owen, un pitbull de 10 años, fue abandonado a su suerte por sus dueños luego de haber sido perro de pelea durante años. Ante el terrible caso, proteccionistas se unieron para salvarlo y tras un poco más de un mes de intento trabajo, el perro se encuentra listo para ser dado en adopción.
Hay una serie de condiciones para adoptar a Owen, no porque se trate de un perro malo sino para prevenir cualquier episodio y también para que pueda recibir todo el amor necesario en los últimos años de su vida. La casa debe estar absolutamente cerrada, sin ninguna posibilidad de que se escape, no debe compartir el ambiente con otros animales y tampoco es conveniente su convivencia con niños muy chiquitos, que puedan molestarlo sin querer.
El 26 de febrero fue un día crucial para la vida de Owen. Es que si el perro pasaba un día más en esas condiciones, moría. Al perro lo encontró de casualidad un jovencito que iba camino a rescatar a otro perrito. Lo halló en calle Oro pasando Necochea, Chimbas. "Estaba en una acequia lleno de agujeros en su piel. Lo vio tirado, estaba entregado”, relató Marcelo Castillo, el proteccionista que estuvo al frente del equipo de rescate.
Al otro día, lo buscaron y lo llevaron directamente a la veterinaria San Martín de Porres. Entre cuatro personas lograron sacarle los gusanos que tenía, la mayor parte en su cabeza. Estuvieron dos horas para terminar con el doloroso trabajo. Si bien el perro es de pelea, nunca intentó atacar a los proteccionistas. Es que todo el trabajo lo tuvieron que hacer sin anestesia porque el veterinario desaconsejó su uso debido al estado general del animal.
Owen permaneció tres días internado. Durante ese tiempo pudieron ver lo que el animal había sufrido. Además de las heridas en todo su cuerpo, le habían limado los dientes. Esta técnica se usa en los pitbulls que ya no pueden pelear más. El animal viejo y sin dientes se usa de sparring para los cachorros que se entrenan, mientras los otros lo muerden, el pitbull anciano no puede hacer nada porque a veces hasta le liman las uñas.
La cabeza llena de cicatrices de Owen es prueba de haber sido usado para pelear, tiene las orejas cortadas de forma "artesanal” y una artrosis impresionante. Cuando el animal no sirvió más, fue desechado de la peor manera para que esperara la muerte.
Otra de las consecuencias es su incompatibilidad para convivir con otros animales. Para que los pitbulls adquieran ese instinto peleador, los entrenan de tal manera que se convierten en perros agresivos con otros. Para alterarles el carácter, los entrenadores les dan golpizas severas.
A pesar de todo lo que le hicieron los humanos a lo largo de sus 10 años, Owen nunca se mostró agresivo. "Nunca fue violento, nunca le gruñó a los humanos. Cuando se empezó a levantar, lo sacaba a caminar y era tendiente a atacar a otros perros, pero a pesar de todo sigue confiando en los humanos”, dijo Marcelo.
Ahora Owen necesita una casita donde le den todo el amor que le fue negado durante años, en los que convivió con el sufrimiento más extremo. ¿Le darías una oportunidad? Si estás interesado, comunicarse con Marcelo al 154841869.
Mirá el video de la resurrección de Owen.