La naturalidad,
humildad y simpatía con la que Abril Oyola se ha mostrado públicamente en su
camino hacia la elección de la reina de la Fiesta Nacional del Sol es la misma
que expone detrás de la escena protocolar. Sin experiencia previa en el mundo
del modelaje y las producciones de fotos, la hermosa chimbera disfrutó de todo
el recorrido desde que se convirtió en la representante de su departamento
hasta que la noche del espectáculo final en el Zonda la coronó.
Atenta y servicial
no reparó en esfuerzos a la hora de hacer más llevaderas las tareas durante una
sesión de imágenes. Si había que ayudar llevando equipos, trípodes o mochilas
ahí estaba ella. Y en cuanto podía sacaba a relucir su atractivo sentido del
humor con caras o poses que llenaban el escenario de una cercana y cómplice
diversión.
No hubo quién se
quedara con las ganas de hacerse una foto junto a su sonrisa, ni tampoco
terreno que se mostrara inaccesible a la hora de dejarse atrapar por la
artística cámara de Jorge Amaya, integrante del equipo de imagen de la
municipalidad de Chimbas. Siempre puso la mejor predisposición para cumplir con
el objetivo trazado, la misma que emplea en su día a día para disfrutar de la
vida junto a sus seres queridos.