Un evento de nivel mundial en la entrecasa del patio trasero
tiene siempre por irremediable destino el de generar contagio. Miles de pibes,
sin convertir a la juventud en requisito excluyente, encandilados por el éxito
o la proximidad. Saltando a intentar imitarlos.
Algo muy cercano a ese estado ideal se verifica en San Juan
con la catarata de eventos de primera línea de los últimos tiempos en materia
deportiva, que se convirtió en una pata política excluyente el año pasado y en
lo que va de este. Uno de los rasgos distintivos de la gestión de Sergio Uñac.
Sobran los ejemplos que avalan ese salto de escalón respecto
de lo que ya se venía haciendo en las gestiones anteriores, que en ésta
obtuvieron el envión de un salto de jerarquía política y un peldaño más arriba
en la calidad de las realizaciones. Tal vez, con la doble visita de Messi en el
2016 (una de ellas, a jugar en una fecha FIFA) y la recienta Vuelta ciclista a
San Juan al tope del mirador.
También sobran las prestaciones. No sólo ese efecto dominó
aguas abajo que moviliza a los más chicos en ese efecto imitación que justifica
la alta inversión de fondos públicos en estos fines. También rankea alto la
vidriera de excelencia que ofrece a la denominación "San Juan” en los planos
nacionales e internacionales. Susceptibles de ser aprovechados luego en
prestaciones turísticas, sólo para empezar la nómina por lo más obvio.
Nunca como hasta ahora la palabra San Juan ha resonado con
tanta fuerza adentro y afuera del país como en esos días en que Bauza se jugó
el puesto en el Bicentenario y fue rescatado mágicamente por la magia de Leo
ante un estadio repleto de sanjuaninos, mendocinos, cordobeses porteños….y
colombianos.
Se dio ese día la vidriera más generosa de la historia
provincial, con el evento de más relevancia también de la historia provincial:
no todos los días viene el mejor del mundo indiscutible a pelear por los
porotos. Más bien, todo lo contrario: nunca antes había ocurrido semejante
magnitud, se espera ansiosos que vuelva a pasar. Con el condimento del acompañamiento
de un país futbolero en pleno como Colombia.
Por relevancia internacional, lo mismo ocurrió con la
reciente Vuelta. Inscripta desde este año y mínimamente garantizada para el
próximo, como el evento ciclista más importante de Latinoamérica, jurisdicción
que incluye a países de alta tradición y competitividad ciclista. Nuevamente,
Colombia al tope de la lista.
Se sabe que el ciclismo no es el fútbol y por ese motivo tal
vez no pudo ser del todo comprendida e interpretada por los grandes medios
nacionales, a excepción de la transmisión de cabecera de ESPN. Que no es
nacional sino regional y se dirige al público hispanoparlante de todo el
continente. Pero esa falta de centimetraje en los grandes medios de alcance
nacional fue suplido con la consagración de la Vuelta en los dos niveles
restantes: el mundial, donde la Vuelta de San Juan quedó inscripta como un
capítulo relevante del calendario global; y fundamentalmente el local.
Aquí, la gente lo vivió como no se vive nada en esta parte
del mundo fuera de esa pasión tan sanjuanina por el deporte de los pedales en
los tiempos en que el termómetro marca los 50 grados. Y mandó un mensaje en
clave que el tiempo irá desentrañando: en los eneros nacionales flacos de
futbol, bien harán los tanques informativos en depositar su interés en esta
pasión irrepetible en la geografía argentina.
Menos mal que vino y lo vio el Colorado Mac Allister, no
hubiera podido de otra forma testear el tamaño de esta fiebre ciclística
sanjuanino que acaba de treparse unos cuantos escalones hasta la cúspide de los
eventos nacionales. A propósito, ¿cuántas fechas mundiales, en cuántos
deportes, llega la élite a pelear como lo hizo en esta Vuelta como si fuera una
fecha del calendario de la F1? ¿En cuántas se viven postales como las que se
vieron acá el finde pasado, con los titanes luchando entre ellos y contra el
calor, con un tapiz popular de unas 90.000 personas debajo del sol fulminante?
Teléfono para el presidente Macri, hombre que devino en
político (definición que la cabe, muy a su pesar) desde el deporte, y que
deberá comprender que la agenda de interés en la grilla de canales no empieza y
termina con Angelici, no sólo con la redonda a los pies. Se calcula que 500.000
personas fueron a la orilla de la ruta alentar a los ciclistas, propios y
extraños, como ocurre siempre en el ciclismo: ¿hay otro megaevento en el país
de semejante alcance?
Llegará este año en la misma sintonía el rugby. La fecha de
junio para el test match entre Los Pumas e Inglaterra será lo más relevante que
haya pisado nunca suelo sanjuanino. Ha pasado la formación nacional de la
ovalada más de una vez, en sus versiones B o invitación y ante rivales
regionales como Chile, o mundiales clase B como Georgia.
Pero Inglaterra no es solamente la tierra fundacional de este
deporte sino también la casa de rankeado número 2 después de los All Blacks, antes que los Wallabies o los
Springbocks. Una de las ligas más poderosas del mundo, sino la más. Podrá
comprenderse fácilmente que el cruce del Bicentenario tiene un alcance inédito
entre todos los que se dieron en la provincia.
Luego del esfuerzo y la inversión por los eventos, viene la
otra parte: hasta qué punto esas tremendas movilizaciones pueden contagiar al
resto. Responden los hechos: en paralelo a la gran vidriera de las lluvias de
estrellas, se pusieron en marcha más de 100 escuelitas de iniciación en varias
disciplinas, con la incorporación de unos 2.000 chicos que antes no hacían
deportes.
La movida comenzó con una acción que se supone lógica. La
jerarquización del área de Deportes, que pasó de Secretaría dependiente del
ministerio de Desarrollo Humano a Secretaría
de Estado con autonomía y presupuesto. Con pase de color incluido: de padre a
hijo, salió Juan José a cargo de la
política deportiva –quien se la había pasado despotricando contra su superior-
y asumió Jorge, su hijo. Coqui le dio un envión a un cargo ya elevado de
jerarquía, con toque personal incluido. Y presupuesto, que es donde siempre
mueren las buenas intenciones.
Además de las sedes de iniciación citadas, todas las
escuelas de la provincia fueron incluidas en el nuevo esquema deportivo y de
materiales: 750 recibieron sus kits, que siempre resultarán de ayuda para que
los chicos más humildes puedan dar el primer paso, no de superestrellas como de
sentir empatía por una actividad que hace bien.
En las competencias intercolegiales alcanzaron las finales
unos 4.500 chicos, que se dieron el gustazo de competir en escenarios de
primera, cruces bien organizados. 500 de ellos representaron a San Juan en el regional
con chicos de Mendoza y San Luis.
La otra pata de este asunto, además de los eventos y las
actividades para los chicos, es la infraestructura. Ese es el punto en el que
se apoya la interdisciplina de Deportes como oficina pública, que recibe ayuda de
salud pública, el sector de seguridad, y obviamente en la construcción de las
sedes deportivas. El año pasado presentó la remodelación del gigante del Parque
de Mayo como cabecera, pero hubo una gran cantidad de obras en sedes tanto
públicas como de clubes.
Para el que se viene pinta con fuerza el inicio de la ciudad
deportiva al lado del estadio, con estrellato en un velódromo de nivel
internacional para reemplazar al del Parque de Mayo. Más el autódromo del
Villicum, a escala mundial y ya con fecha para las categorías más importantes
del país.
Una manera de subrayar que para estas cosas hace falta
ganas, sueños ….. y presupuesto. Además de resultados a la vista.