Un panorama desolador de la bodega Duc de Saint Remy abandonada y saqueada mostró Tiempo de San Juan en enero pasado. La tradicional bodega dejó de producir y fue vendida por el grupo propietario, pero los nuevos dueños, aún se desconoce quiénes son, la abandonaron a su suerte y pronto se convirtió en tierra de nadie, en una zona top de la provincia, sobre avenida Libertador.
Andrea Blanco, titular de la Dirección de Patrimonio Cultural y Natural, dijo que el año pasado elaboraron y presentaron un proyecto de ley para declarar la bodega Patrimonio Cultural, con lo cual el predio sigue perteneciendo a sus dueños pero con protección del Estado para su mantenimiento.
El proyecto no se trató en el 2015 y las autoridades aspiran a que en marzo próximo, a más tardar, se pueda tratar sobre tablas.
"Somos conscientes de esta necesidad y por eso actuamos de oficio en este caso. A veces cuando los inmuebles están en manos privadas es difícil entrar y hacer un relevamiento. Igual iniciamos el trámite declaratorio, aunque nos faltaba el relevamiento. Ahora está en su proceso dentro de la Legislatura, con el visto bueno del Consejo Provincial del Patrimonio Cultural y Natural de la Provincia de San Juan", dijo la directora cuya área depende de la Secretaria de Infraestructura y Patrimonio Cultural y Turístico, Ministerio de Turismo y Cultura.
La declaración de Patrimonio Cultural y Natural, según Ley Provincial Nº 571 F, tiene como objeto proteger los bienes que lo integran para que sirvan de testimonio para la memoria, el conocimiento y desarrollo cultural, social y económico de las generaciones actuales y futuras de la comunidad de la Provincia.
Precisamente esta bodega alberga una de las historias más ricas de la vitivinicultura argentina, fue de las primeras en elaborar espumante en el país y su marca posicionó a San Juan como productora de vinos de calidad.
Si se logra la declaración, la Provincia podría intervenir para preservar lo que queda de la zona de piletas y las 8 cubas de roble.
"Mucha gente no conoce la ley y piensan que con la declaración de patrimonio pueden perder la propiedad, no es así. La ley permite proteger el patrimonio con una herramienta legal. No hay intención de expropiar, pero sí de proteger el bien porque esa es nuestra competencia", señaló la Arquitecta.
Agregó que la bodega fue vendida y que no saben quién es el nuevo dueño, quién tiene derechos sobre su propiedad. "¿Qué podemos hacer? Se verá en su momento, cuando esté la ley. No puedo avizorar eso ahora, pero una vez sancionada la ley se tomarán cartas en el asunto", dijo.
Desde el año 2004 al 2012, la Provincia ha declarado por ley 18 Sitios Históricos, que se sumaron a los 22 que existían desde 1990, incluyendo las declaraciones de Monumento Histórico, Patrimonio Cultural y Área Protegida, lo que significó un crecimiento de 45 % en 9 años. En el 2013 se sumó un sitio y en el 2014, cuatro más.
En el 2015 se presentaron 10 proyectos más para declaraciones culturales o naturales pero ninguno fue tratado sobre tablas. "El problema del año pasado fue el cambio de gestión y otros temas de más prioridad. Esperamos que en el inicio de sesiones de abril se trate este proyecto en particular que para nosotros es prioridad".
EL DOLOROSO ABANDONO
En enero de este año, Tiempo de San Juan realizó una visita a la bodega Duc de Saint Remy abandonada, donde se puede entrar con total libertad porque se robaron hasta las puertas. El estado de todo el edificio es lastimoso, no sólo fue saqueado sino que los vándalos rompieron vidrios, quemaron habitaciones, pintaron todo con aerosol y hasta rompieron una pared para llegar a una caja de seguridad.
Carlos Rizzo, su último gerente, contó que hicieron todo lo posible por mantener la bodega pero la crisis del sector y la política nacional, hizo imposible mantener una actividad económica rentable.
"Llegó un momento que no se pudo más. Hicimos gestiones en Buenos Aires y ante autoridades locales pero no logramos nada. Esto se podía haber arreglado de alguna manera, sin mucho esfuerzo económico, sólo necesitábamos una mano y esa mano no se dio”, confesó Rizzo, quien por primera vez contaba esta historia a un medio.