La capacidad que tiene Mathyas Amaya de crearse nuevas aventuras no tiene límite. Este nuevo capítulo, que aún está terminando de acomodar logísticamente en su cabeza, lo presentará al carismático ciclista errante como un cartero hacia el Vaticano. Maty, tras pedalear por media América, lleva más de tres meses recorriendo en su bici suelo europeo y ha decidido que a partir de ahora –detenido en el Santuario de Fátima, Portugal- irá al encuentro del Papa Francisco. En en su camino recogerá las cartas de las personas que quieran mandarle un mensaje al Sumo Pontífice. Un tipazo ‘made in San Juan’.
Quince meses atrás hay que rebobinar este particular largometraje para evocar su partida, desde suelo sanjuanino, hacia la libertad. En ese entonces su idea era primero llegar a Panamá y luego pegarle otro ‘rato’ hacia Alaska. Tras meses uniendo hemisferios a bordo de la bici, su hoja de ruta viró a la derecha en Centro América, situando el horizonte al otro lado del Atlántico.
Allí aterrizó hace poco más de 3 meses -y 2.000 kilómetros- con la intención de cruzar el Viejo Continente, calificando al Mundial de Rusia 2016 como su línea de meta. De momento, han contemplado su andar las ciudades del norte de España y Portugal. Ahora, Italia, y más precisamente el Vaticano, es lo que tiene entre ceja y ceja. Obviamente, con el título generosamente autoimpuesto del ‘Il Postino’.
"Sé que me complicaré con ese tema porque será más peso para mi bici y para mí, pero llevar una carta de alguien, ser un intermediario de eso, para mí sería mucho ya que me gusta ayudar a las personas”, comentó Maty con la voz rebosada en emoción.
Ahora su viaje, que nació como ‘América en Bici y tras brincar sobre el ‘Charco’ automáticamente se denominó ‘Europa en Bici’, pasará a llamarse ‘Ayudame a Ayudar’. "Estoy viendo tantas situaciones en mi paso que me gustaría de ayudar de cierta forma a las personas. Al Vaticano voy con la intención de entregar las cartas de la gente, pero no sé si es posible. Mientras estoy diciendo en cada catedral que llego que mi intención es esa para el año que viene”, dijo Amaya, quien en estos días fue convocado para participar de un congreso internacional sobre cultura y religión. Algo tendrá para contar, ¿no?.