Otra vez una víbora causó revuelo en San Juan, donde sólo en este verano ya han ocurrido otros dos casos similares. Esta vez el animal estaba encerrado en el medidor de gas de una vecina de Trinidad y fue un inspector de Ecogas quien se encontró con la sorpresa al intentar hacer las mediciones de rutina.
Según relató la dueña de casa a otro medio local, el hecho ocurrió hace dos semanas, aunque se supo recién este viernes, durante el horario de la siesta. La mujer se encontraba en su casa cuando un hombre le tocó timbre, se identificó como técnico de la empresa de gas y le explicó lo que pasaba. La mujer no podía creer lo que el hombre le decía y decidió no salir de su vivienda, aunque sí llamó a la policía ecológica.
Pocos minutos después llegaron los uniformados, quienes al abrir el medidor de gas confirmaron que el animal todavía estaba ahí, aunque el técnico ya se había ido del lugar. En un principio, contó la mujer, los policías no tenían con qué sacar al reptil, por lo que pidieron un balde y con una rama lograron sacar a la víbora, que tenía casi 2 metros de largo.
Mientras la sacaban, la víbora mordió a uno de los policías, que como no era venenosa el hombre sólo tuvo que soportar el dolor de la herida y no sufrió mayores problemas. Todo esto ocurrió a 12 cuadras del centro sanjuanino, en Mendoza antes de Pedro de Valdivia.