Personaje

Una voz made in San Juan

Pepe De la Colina es locutor, cineasta y actor. Es dueño de radio Libre, una emisora que pasa éxitos de décadas pasadas. Hizo cine desde San Juan al mundo y no se cansa de proyectar. La historia de un hombre que nunca se quedó quieto.
lunes, 12 de octubre de 2015 · 07:36
Por Natalia Caballero

Su voz inconfundible es su sello personal. Todo el mundo cuando sintoniza la 92.7 escucha un éxito de décadas pasadas o algún texto leído por Pepe De la Colina,  quien es conocido no sólo por su talento como locutor sino también por sus publicidades y por sus películas. Es uno de los pocos sanjuaninos que se animó a hacer cine desde la Provincia y es propietario de radio Libre, una emisora diferente en la que pasan temas musicales que fueron muy escuchados durante las décadas del ’50, del ’60 y del ’70.  Un recorrido por la carrera de uno de los periodistas más conocidos de San Juan.

El universo de un niño culto

Desde niño Pepe se sintió atraído por el mundo de la radio, de la música y del cine. Hijo de madre ama de casa y padre ferroviario y electricista, creció en una casa donde lo incentivaron a que le diera rienda suelta a sus pasiones.

A los 7 años su mamá le regaló un proyector Cine Graph que aún conserva. Pasaba horas calcando historietas para proyectarlas en grande. Sus amigos, agradecidos. Esos primeros pasos germinaron un amor inexplicable por el cine. Tal es así, que se portaba bien para que sus padres le pagaran todas las semanas la entrada al cine Costa Azul y poder ver las dos películas y el noticiero que se proyectaban allí. El padre de Fito Contreras, un amigo de la infancia de Pepe, era operador de cine y se las ingeniaba para hacer intercambios por revistas para tener en su casa rollos de 35 milímetros. 

El atractivo que generaban en el pequeño Pepe las imágenes era enorme. Como no tenían televisor en la casa, seguido le golpeaba la puerta a alguna vecina con tele para ver Batman, El Zorro o Bonanza. Le gustaban también los programas ómnibus de la televisión argentina, como "Sábados circulares”. Aprovechaba cuando se veía el detrás de escena, las cámaras y el movimiento de producción. Ese atrás de cámara también le gustaba mucho. 

Con la radio la cosa vino naturalmente. De niño jugaba con un aparato de gran tamaño que estaba instalado en la mesa de luz. Con sus Billinkens y Anteojitos en mano, leía uno a uno los textos publicados en esas revistas infantiles y levantaba el sonido de la radio para poner música. A veces en el dial había música y en otras ocasiones, la voz de Rony Vargas. 

El broche de oro de esas marcas en la infancia que lo llevaron por los caminos que hoy transita fue el haberse animado a golpearle la puerta a la arquitecta Carmen Renard. La mujer, que fue quien ideó la construcción del auditorio Juan Victoria, integraba un grupo de teatro llamado ARTEA. "Cuando tenía 13 años empecé a hacer teatro. Lo hice durante 15 años, hemos hecho muchas obras de Moliere y de autores argentinos e internacionales, en lo que era el teatro Sarmiento. Me ayudó después, cuando comencé a filmar tenía conocimiento sobre dirección y sobre actores”, recordó Pepe. 

Fueron los integrantes de ese grupo de teatro los que reconocieron la bella voz de Pepe y quienes lo incentivaron a desarrollar ese talento. Fue así como arrancó tiempo después junto al elenco de ARTEA a leer grandes obras de teatro de todos los tiempos en radio Nacional. 

Y las puertas se abrieron

Lo que hoy parece fácil, como es golpear la puerta en una radio para hacer una prueba, hace 40 años no era nada sencillo. "Mi única ventaja era que mi abuelo vivía al lado de Juan León Roldán Moreno, fundador del departamento de Comunicación en la Universidad y en esa época ya era locutor. Eso me ayudó a conectarme para alguna prueba. Sentía que no encontraba un lugar para meterme en la radio. Era muy difícil”, contó.

La primera incursión que hizo el locutor en la radio fue en el programa La Escoba, en el que hacía una pequeña participación comentando las novedades que había en el mundillo del cine y del teatro en la Provincia. 

En la década del ’80 se metió a estudiar Comunicación en la Universidad. El objetivo no era solo estudiar sino también conocer alguien que lo acercara a la radio. Pepe recordó con lujo de detalles cómo una profe le hizo saber que estaban buscando gente en radio Nacional. "Mi profesora de locución era Lidia Gómez Brun. A los pocos meses me dijo que estaban recepcionando guiones en radio Nacional, siempre y cuando supiera de algún tema. Como yo venía trabajando de fotógrafo de sociales, junto a mi prima Leticia Peroza creamos un guión que se llamó "Luz, cámara, sonido”, un programa de media hora que le daba consejos a la gente de cómo sacar buenas fotografías, intercalado con música”, señaló. 

En radio Nacional faltaba un discotecario, un puesto laboral que no estaba ocupado y que ahora no existe. En ese entonces en la radio los operadores usaban discos de vinilo, que los ordenaban por género y autores. Por día se llegaban a usar más de 400 discos que después había que ordenar. Y eso hacía Pepe. Su trabajo lo conectó con Luis Quinteros, quien le dijo que en radio Sarmiento estaban buscando locutores para el programa de radio de la noche. En el ’84 lo tomaron. Hizo primero el programa de la noche "Ronda Nocturna”, al otro año el programa de la tarde y al otro, el de la mañana. Paralelamente lo llamaron de canal 8 para hacer el programa Made in San Juan. 

El ’84 fue al año bisagra en la carrera de Pepe De la Colina. Pasó de hacer participaciones a conducir un programa que lo hizo conocido en todo San Juan. 

Fue conduciendo Made in San Juan cuando decidió abrirse y crear una productora y una agencia de publicidad, que el 21 de septiembre pasado celebró su aniversario 25. "En 1990 creé la agencia de publicidad y la productora de televisión, yo vendía el programa, lo producía y lo realizaba. Con el andar del tiempo nos fuimos fortaleciendo en equipamiento. Eso nos permitió hacer nuestro primer largometraje en el año ’97 que se llamó "Los huarpes y el conquistador”, que nos llena de orgullo saber que todavía se lo siguen pasando a los niños en las escuelas”,  narró. 

Radio Libre era un lugarcito que no estaba siendo explotado por nadie. Pepe decidió  resucitar todos los temas musicales que fueron éxitos en los ’50, ’60 y ’70. Logró hacer una recopilación de más de 3.000 temas y comenzó a difundirlos por la radio. Dentro de esa línea de hacer cosas simples, pensó en llenar con textos o palabras los espacios entre disco y disco. 

"Ahí comencé a buscar textos de autoayuda y llegábamos a tener más de 10.000 textos de ese tipo. Los oyentes me los traían, me los mandaban por mail. Lo gracioso es que ahora no sólo llaman para pedir un disco sino también para que le pasen un texto que escucharon. A mi pasa que voy en el auto chequeando la radio, y aparezco grabado diciendo esas frases o textos que en algunos casos me han venido bien en el momento que estaba atravesando y me los estaba  diciendo yo mismo”, concluyó entre risas. 

Pepe, el cineasta

Las miles de películas que Pepe miró a lo largo de su vida y el equipamiento nuevo lo impulsaron a embarcarse en la aventura de hacer cine en San Juan. La primera fue Los Huarpes y el conquistador, luego hizo un corto para Telefé y en el 2009 se le dio la oportunidad de filmar Sarmiento, un acto inolvidable. 

Filmar le cambió el esquema de trabajo. Dejó de trabajar con una o dos personas para pasar a armar equipos de más de 70 trabajadores. 

"Me ayudaron los años de hacer teatro, Boy Segovia, que es el protagonista de Sarmiento, hizo teatro conmigo 30 años atrás. He ido conociendo a esos actores, en la parte fílmica hemos filmado con Reinaldo Mattar, con Oscar Kummel, con Lucy Campbell, he sido muy inquieto en lo que respecta a la vida cultural., Cuando los chicos de mi edad se iban a un baile, yo me iba al instituto alemán a ver películas”, añadió Pepe. 

Como es tan inquieto, su carrera en el mundo del cine no terminó. Está proyectando hacer una peli sobre Laprida y Fray Justo Santa María de Oro. Los primeros hilos ya fueron hilvanados, ahora sólo resta esperar para que este proyecto germine, como los miles de sueños de Pepe que se hicieron realidad.

Una anécdota en primera persona

"En 1975 llega a San Juan Guillermo Saki, quien instaló el primer estudio de grabación en San Juan, además hacía el sonido y empecé a trabajar con él como ayudante. En 1978 vamos al Hipódromo a instalar los micrófonos y todo. Sube la maestra de ceremonias de esa gran fiesta, yo sentado ahí y sube esta persona con una voz que me impactó y saludó como en 10 idiomas distintos. Tenía una voz exquisita. Yo pensaba que lindo ser locutor y trabajar con una mujer con una voz así., Pasó el tiempo, y en 1980 entré a la universidad y mi profesora de locución era Lidia Gómez Brun, era ella. En 1984 cuando entré a radio Sarmiento, me dicen que iba a necesitar una locutora y la locutora que me acompañó en las noches era Lidia Gómez Brun, la misma que diez años atrás con la que soñaba trabajar”, recordó entre risas Pepe. 

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