La ilusión duró poco para los vecinos del barrio del Sindicato de Trabajadores de la Televisión. Apenas estrenando las casas los propietarios empezaron a encontrar un defectos. Lo primero que notaron fue el problema en los terminados, cerámicos y pisos, problemas eléctricos, cámaras sépticas que se llenaban después de dos meses de uso y, para terminar, por un momento pensaron que las cosas no tenían columnas.
El descubrimiento lo hizo un vecino que intentó instalar un portón y tuvo que picar casi 15cm hasta poder encontrar el primer hierro reticulado que indicaba la presencia de una columna. Eso motivó la alarma de los vecinos que en un primer momento pensaban que la casa no tenía columna. En otras viviendas también fue difícil dar con la estructura metálica que conforma estos elementos de seguridad.
Otro de los problemas es la instalación eléctrica que no soporta muchos aparatos y cuando los familiares instalan un aire acondicionado, necesario en un lugar tan caluroso, sufren cortes de corriente. Para solucionar esto uno de los vecinos, que es electricista, tuvo que cambiar el cableado y las térmicas por otras que se adecuen a la necesidad de consumo. Esto requiere de un gasto extra, y para las familias que no cuentan con profesional habilitado entre ellos, pagar honorarios.
La situación de los terminados y detalles estéticos tiene a muchos de los nuevos dueños enojados. Es que las paredes no son lisas y tienen muchos detalles. Un ejemplo es de una familia que intentó colgar una cortina y terminó con un enorme huevo en el revoque. "Cada vez que intento amurar algo se cae un pedazo, mi marido tuvo que rellenarlo varias veces” contó una mujer a Tiempo de San Juan.
Por otro lado las grietas, manchas de humedad y cerámicos rotos son moneda corriente en el barrio. Una mujer mostró como en su cocina utilizaron modelos diferentes de cerámicos y esto hace que haya zonas de diferente color, "parece un tablero de ajedrez” contó. "En los baños hay mosaicos sin pastina” hizo notar otra de las vecinas.
Este y otros reclamos estructurales y de terminaciones ya fueron presentados tanto en la empresa constructora como en el IPV y los vecinos esperan ansiosos una respuesta. Este jueves por la tarde representantes de la empresa recorrieron el barrio e hicieron un relevamiento de los problemas de cada familia.