Marcela González, virreina del Sol
"A mí me encanta Tan Biónica, en el 2012 tocaron en la fiesta del Parque y no me lo podía perder. Nos fuimos con unas amigas como a las 13.00 horas para estar pegadas al escenario. Ese día el sol estaba terrible, así que cuando empezaron a tocar, como a las 22.00 horas, nosotras estábamos requemadas, nos ardía todo el cuerpo. Pero todo estaba bien porque estábamos al lado cuando Chano empezó a cantar y tuvimos la suerte que nos tocara las manos. Como a la cuarta canción una de mis amigas y mi hermana se descompusieron y nos tuvimos que ir. Lloramos como locas mientras las atendían en el centro de salud móvil”.
Demian González, voleibolista
Vagos, pero de picnic
"Me acuerdo un 21 de septiembre cuando estaba en 2º año. En el colegio todos los cursos representaban un sketch y a nosotros nos tocó hacer de Clementes y cantar canciones graciosas contra los profesores. El tema es que la mayoría éramos revagos y no nos aprendimos nunca la letra. En medio de la representación nos fuimos bajando de a uno y quedaron unos pocos dando la cara por el resto. Después nos retaron la mayoría de los profesores por el papelón que hicimos. También era común, como acá, ir a pasar el día a algún parque con los amigos, pero cuando empecé a jugar al vóley todo eso se terminó. Se puede decir que el vóley me dejó sin primavera, jajaja”.
Daniel Molina, ministro de Desarrollo Humano
Montañas amistosas
"Me pongo a pensar en el 21 de septiembre y la primera imagen que se me viene a la cabeza es la del paquete de galletas con picadillo. Hasta los 15 años los picnic más lejanos que hacíamos era en la plaza de Santa Lucía, que quedaba a 10 cuadras de mi casa. Con más años generalmente nos íbamos de campamento o a pasar el día a la montaña con mis amigos del barrio y del grupo de la Iglesia. Esos amigos con los que compartíamos la subida a los cerros y todas las actividades metidos en la naturaleza son los que me acompañan actualmente. Los paseos por las montañas fortalecieron la amistad y cuando sos pibe esas cosas la sentís mucho más y te marcan. Tengo muy lindos recuerdos en general del Día de la Primavera”.
Javier García, músico
Mariposón de largo aguante
"Lo que más recuerdo de esos festejos es que en casi todos un amigo y yo siempre participábamos en el concurso del Mariposón, nos moríamos de risa. Me acuerdo que nos juntábamos bien temprano con los del secundario –yo fui a la Escuela San Martín- y nos pasábamos todo el día de fiesta en el Parque o donde tocara. Después por la noche si querías podías seguirla en un boliche. Nosotros, como siempre hemos sido unos secos, nos las teníamos que ingeniar para seguir de caravana. Me acuerdo que una vez, agarramos las bicis y un par de porrones, que era para lo que alcanzaba, y nos fuimos a la puerta de Eclipse, que era donde se armaba la mayor joda. Sí me gustaría decir que antes las fiestas eran más sanas que ahora, nunca tuvimos un problema porque todos salían a pasarlo bien”.
Omar Cereso, periodista/comunicador
El Parque es primavera
"¿Anécdota del 21/09? Ninguna en particular, solo recuerdos sueltos en años difíciles de precisar. En los tiempos de la secundaria, me acompañaron las infaltables criollitas con picadillo, la pelota, los compañeros más compinches de la escuela, algún amigo colgado del barrio, y la esperanza de encontrar algún amor de primavera. Casi siempre en el Parque de Mayo, rara vez en el camping de Luz y Fuerza, en Pocito, y alguna que otra en el camping de UDAP, en Rivadavia. Más tarde, en la época universitaria, en lugar de galletitas había asado, y el lugar preferido fue la finca o la casa de algún compañero/a, aunque el festejo solía terminar en El Parque, saltando al ritmo de la banda invitada. ¿Mi último 21? El año pasado, junto a mi familia, noche muy fría, escuchando a Las Pelotas. También en El Parque”.