Fue modelo durante muchos años y desde el 2011 encontró en la tele la vocación que más ama, primero con Telesorpresas y después en el Bala Perdida, ambos co-conduciendo con Roberto Di Luciano. Además de encaminarse a ser abogada es maestra de inglés, su otra pasión en la vida.
“El tema de los idiomas me gusta mucho, pero sobre todo el inglés porque me atrae el habla, la conversación; desde pequeña fui aprendiendo el idioma a través de institutos o leyendo libros, diccionarios o canciones”, cuenta Soledad Peña, más conocida por ser la dupla de Roberto Di Luciano en la televisión.
Se perfeccionó en el idioma siendo alumna en la Facultad de Filosofía, obtuvo el título del Ministerio de Educación para ser docente de nivel terciario recibiéndose en el Saint Paul en el año 2011. No obstante, esta belleza sanjuanina está a punto de culminar Abogacía en la Universidad Siglo XXI, su meta es ser profesional como su tío, con quien actualmente trabaja en su estudio jurídico.
El año pasado tuvo la oportunidad de empezar a ejercer la docencia “dando clases en el Colegio Santa María y en el Liceo”.
Aseguró que cuando llega al aula y comienza sus clases “los chicos se divierten mucho conmigo porque ven que soy joven y al tener chicos grandes, del secundario, se sienten cómodos”. Para enseñarles inglés “les llevaba letras de canciones con música actual de grupos internacionales, se enganchaban mucho porque es mucho más dinámico que estar frente a un pizarrón; y a veces cuando no tenían diccionario a mano les dejaba usar el traductor de inglés del celular”.
Para ella el 2013 fue una gran experiencia en la docencia ya que “mis alumnos me dieron una buena devolución, me fui satisfecha porque los puntos que yo vi en los cuales ellos estaban fuera de foco terminaron aprendiéndolos. Yo soy partidaria de que primero sepan bien la base del inglés para avanzar”, explica.
Varias experiencias con extranjeros le permitieron poder seguir practicando este idioma: “en Telesorpresas entrevisté a un hombre en inglés y me sentí re cómoda; además también hice amigos con los que me comunico así y me sirve mucho”, indica.
Su tío Marcelo Fernández también es profesor de inglés y junto a él aprende métodos para dar clases. Consultada sobre qué es lo que más le cuesta a los chicos en el proceso, dice que “la pronunciación y la lectura es más difícil para ellos, porque es un idioma que no se asemeja al castellano”.
Finalmente reflexiona que si tuviera que elegir entre la co-conducción y la docencia “lo primero fue lo mejor que me pasó, me veo o sueño con que el día de mañana esté conduciendo un noticiero, y el inglés es mi hobbie”.