¿Cómo sería la ciudad sin las tradicionales acequias? Imaginarlo no es fácil pero ya hay un plan inédito que contempla taparlas para darle lugar a un revolucionario sistema de riego presurizado. Para saber cómo regar el arbolado público y plazas en el Gran San Juan y Norte de Pocito el Gobierno está a punto de licitar el estudio que será la base para adoptar el mecanismo que sea más efectivo para abordar unas 16 mil hectáreas de verde. Una idea que se baraja es la que aportó la Municipalidad de la Capital, que lleva años trabajando en una iniciativa que consiste en la colocación de caños en el trayecto de las cunetas, rellenarlas, y usar agua no tratada de perforaciones especiales para el regadío, con la meta no sólo de combatir la sequía sino de terminar con las acequias que se consideran focos infecciosos.
El trabajo provincial lo maneja la Secretaría de Ciencia y Tecnología, a cargo de Tulio del Bono, quien dijo que está lista la licitación para el proyecto, cotizado en 4,5 millones de pesos, con un plazo de un año para realizarse. La idea oficial es que José Luis Gioja saque el decreto de convocatoria en pocas semanas y que para fin de año ya se pueda adjudicar este estudio, de manera que a fines de 2014 se pueda salir a buscar financiamiento para la aplicación del sistema de riego, un trabajo que se anticipa largo y muy costoso pero a la vez un hito en la obra pública sanjuanina.
“Tenemos el antecedente de Capital y también de Rawson quienes habían concebido proyectos para sus ciudades, pero el Gobernador pidió que se amplíe a todo el Gran San Juan y zona Norte de Pocito, de manera que estamos ante una de las obras más importantes para la Provincia, después del túnel de Agua Negra y de los diques”, evaluó Del Bono. Agregó que en el país no hay sistemas de la dimensión y características como el que se piensa para San Juan.
El funcionario explicó sobre la inminente licitación que los proyectistas podrán ser empresas especializadas, grupos consultores y hasta grupos de las universidades. La meta es definir en un proyecto la aplicación de riego presurizado en Capital, Rawson, Rivadavia, Chimbas, Santa Lucía y Pocito. Lo primero será establecer la factibilidad técnica de los trabajos. Luego establecer de dónde se sacará el agua: “puede ser traerla desde el dique de Ullum y aprovechar la presión del desnivel para ahorrar en bombeo, la otra posibilidad es usar perforaciones especiales como se hace en la Circunvalación, o puede ser un mix de varias opciones”, dijo Del Bono. Tercero, se analizará la factibilidad ambiental y el mantenimiento, porque “el sistema de riego por goteo puede andar bien para los olivos y la vid pero hay que ver cuál es el apropiado para todas las arboledas que tenemos”, explicó el funcionario.
“Capital había previsto utilizar el actual sistema de acequias para poner allí la cañería y taparlas para que no sea un juntadero de basura y ratas, todo eso se va a pedir en el pliego que se analice”, anticipó Del Bono.
Una vez terminado el proyecto, que será pagado con recursos de Ciencia y Tecnología, el Gobierno podrá salir a buscar financiamiento en organismos nacionales o internacionales. No se sabe cuánto costará a nivel provincial pero en el municipio de Capital estimaron sólo para ese departamento, alrededor de 60 millones de pesos. Todo dependerá de la tecnología elegida para el regadío. Del Bono estimó que la reforma del riego también implicará varios años de realización, por lo que trascenderá esta gestión. “Esperamos ver al menos iniciada tarea antes de 2015”, evaluó el funcionario, agregando que es posible que el sistema se aplique por etapas y se hagan pruebas, quizá empezando por el microcentro capitalino.
Capital, pionera
La idea de reformar el sistema de riego del arbolado y plazas surgió en Capital en 2007, según dijo el secretario de Ambiente y Servicios de ese municipio, Jorge Cerdera, como una de las bases de la plataforma de Gobierno de Marcelo Lima. “Estudiamos cómo lograr un mejoramiento del riego y aprovechamiento del agua, en un trabajo que hizo Lucio Gómez junto a dos ingenieros más, dentro de las 150 manzanas comprendidas entre las calles Las Heras, Rawson, 25 de Mayo y 9 de Julio. Se estudió árbol por árbol y fue un trabajo arduo”, explicó Cerdera.
El proyecto final establece la instalación de dos cañerías, a lo largo de los cientos de metros de recorrido de las acequias. Una, para riego directo del arbolado; otra, para ofrecerle a los vecinos que puedan conectarse para regar sus jardines. Entre espacio privado y público, calculan que hay alrededor de 35 hectáreas de verde. La iniciativa propone aprovechar, con riego por goteo, agua sin tratar, evitando el uso del tan preciado elemento que administra OSSE. Esto, usando tres perforaciones que se harían especialmente para ese fin: una en las inmediaciones de Las Heras y 9 de Julio, otra en los alrededores de la Plaza Laprida y otra en Ignacio de la Roza entre Jujuy y Rioja.
“También es una obra de saneamiento porque eliminamos las acequias, sólo quedaría un espacio de desagote pluvial en puntos estratégicos. Al eliminarlas, rellenándolas, desaparecen esos túneles húmedos donde conviven roedores y todo tipo de cosas que se arrojan allí, desde baldes hasta guardabarros de motos y motores de heladeras, y ni hablar de las acequias alrededor de los hoteles alojamiento. El 80% de las acequias está tapado. Entonces se habla de un trabajo ambiental muy grande con este proyecto”, expresó Cerdera. Además, mediante la vía de los caños se podría aplican curaciones del arbolado, fertilización y todo tratamiento que vaya por raíz, agregó el funcionario.
La iniciativa capitalina, que eliminando las acequias le cambiaría enormemente la fisonomía a la ciudad, está cotizada en 60 millones de pesos y fue presentada en busca de financiamiento ante la Secretaría de Ambiente de la Nación y al Ministerio de Planificación Federal, sin suerte.
Por eso, cuando se creó la Secretaría de Estado de Ciencia y Tecnología local, dejaron en manos de Del Bono el proyecto y esperan novedades hace meses, sabiendo que la idea provincial es ampliar el sistema al Gran San Juan y Pocito.