“Es un asunto complejo. Por ejemplo, han crecido en forma impresionante los hechos de violencia familiar en los juzgados correccionales. Y en mi juzgado hace más de un año y medio que no tengo secretario y hace un año que no tengo pro secretario”, comentó el juez Eduardo Gil, titular del Segundo Juzgado Correccional. Por otro lado, Leopoldo Zavalla Pringles, del Primer Juzgado de Instrucción, argumentó dos situaciones: “Hay más cantidad de detenidos que vienen con una condena previa. Es decir, más reincidencia. Y se cometen delitos más graves cuyas penas no son excarcelables. A eso hay que agregar que, por turno, la cantidad de causas han aumentado un 20% y en este juzgado la planta de personal se incrementó en una persona más en cinco años”.
miércoles 6 de mayo 2026





