ENTREGABA CEDULAS JUDICIALES

La increíble historia del ordenanza judicial que se hacía pasar por policía

Su mujer es una oficial de justicia que, además, es la secretaria general de la Unión Judicial de San Juan. Por Gustavo Martínez.
miércoles, 4 de julio de 2012 · 15:12

gmartinezpuga@tiempodesanjuan.com
-Soy policía y tiene la obligación de recibirme la notificación.
-Usted no es policía. Yo soy policía. Y ahora mismo llamo a la Policía.

Y así fue. En cuestión de minutos había en la puerta de la casa un patrullero de la Seccional 26. Según fuentes judiciales, este diálogo es el que se habría producido entre un vecino de Chimbas y el ordenanza judicial que cayó preso por hacerse pasar por policía mientras repartía cédulas judiciales, un trámite que sólo pueden hacer los oficiales de justicia que dependen de la Oficina de Notificaciones del Poder Judicial o, gratuitamente, la Policía.

La detención se produjo el martes a la tarde y el jueves a la mañana el imputado se negó a declarar ante el juez Eduardo Gil, del Juzgado Correccional Nº2. Antes le habían dado la libertad tras la promesa de someterse a un tratamiento psicológico. Es que el hombre aparentó sufrir alteraciones, según fuentes policiales y judiciales. Pero la confirmación está sujeta a la investigación judicial.

El imputado es Arturo Gómez, tiene 48 años y es ordenanza en el Octavo Juzgado Civil. Está en pareja con María Carmen Ortega, una oficial de justicia que fue reelecta como secretaria general de la Unión Judicial de San Juan el 11 de marzo del año pasado.
Ahora el juez Gil investigará si esta oficial de justicia es partícipe del delito por el que investigan a su pareja.
Es que hay datos del procedimiento policial que la involucran.

Por un lado, ese martes, cuando Gómez cayó preso, tenía en su poder una carpeta con numerosas cédulas judiciales de todo tipo para ser entregadas, documentos a los que él no podría tener acceso por su propia cuenta.
Otro dato es que, según la versión inicial que dio la oficial Ortega, esa tarde habían salido juntos a repartir notificaciones en la zona de Chimbas en la moto Yamaha 125 cc color roja que conducía Gómez.

Según dijeron en la policía, de repente el ordenanza se fue y dejó sola a Ortega en las calles de Chimbas, donde se supone que la había ido a acompañar por razones de inseguridad.
Se supone que el ordenanza se fue por su propia cuenta a repartir las notificaciones, se hizo pasar por policía y ahí fue cuando fue denunciado por un vecino y terminó preso.

Además de invocar que era policía, en esos momentos Gómez vestía borceguíes, un pantalón y una campera igual a los de la Policía, hasta con una banderita argentina. El uso de esas prendas y sus propios dichos complican el estado judicial de Ortega, porque configurarían la usurpación de un título.

Según fuentes judiciales, esta no era la primera vez que el ordenanza se hacía pasar por policía. En la justicia también sospechan lo mismo y lo van a investigar, ya que este hombre tenía en su poder y de antemano toda la vestimenta de policía.
Además, a los investigadores les cuesta creer que era la primera vez que este hombre salía a repartir cédulas judiciales haciéndose pasar por policía.

Un sistema poco controlado

El caso del falso policía que entregaba notificaciones judiciales puso en la mira las fallas en el control del sistema judicial que regula a los oficiales de justicia.
Estos empleados del Poder Judicial cobran un sueldo fijo y un plus por cada cédula que entreguen. El sistema de repartija de las cédulas está dividido por zonas y cada oficial de justicia tiene la suya asignada.
Dentro de un radio de unos dos kilómetros adentro de la Ciudad, hay una tarifa fija. Y el monto se incrementa cuanto mayor es la distancia a recorrer. Por ejemplo, por una cédula entregada en Pocito, un oficial de justicia recibe unos 7 pesos, según fuentes judiciales.
Lo que este caso pone de manifiesto es que no hay control sobre quiénes son los que efectivamente llegan hasta los domicilios particulares con esos documentos judiciales. Y si son efectivamente las personas habilitadas por el sistema Judicial.

 

Comentarios