Tanto en el Poder Ejecutivo como en el Judicial no saben por qué no se designaron los representantes de esos poderes para que funcione el órgano que debe velar por el correcto funcionamiento de la ley de violencia familiar.
En el caso del Ejecutivo, los cuatro representantes de cada ministerio involucrado no saben por qué nunca desde el Ejecutivo le pidieron que designaran a un representante. Y, hasta el jueves que el gobernador José Luis Gioja retorne a la actividad oficial, dicen no tener una explicación.
En el caso del Poder Judicial, la situación es similar. Como están en el receso invernal hasta el miércoles, nadie sabe dar una respuesta ni conocen por qué motivo la Corte de Justicia no designó a sus representantes para que el órgano funcione.