Los pibes con paciencia

¿Cómo es la vida de un asistente del ECO?

Son conocidos como los pitufos, realizan el trabajo de controlar el estacionamiento medido en el centro sanjuanino. Ellos comentan algunas de las situaciones vividas en la calle, desde que deben hacer si una persona los agrede físicamente hasta la señora que les convida café para que no pasen frío.
domingo, 3 de junio de 2012 · 15:35

Antes de ingresar como agentes del ECO, los jóvenes deben rendir un test psicológico para acceder al  sistema. En él tienen una entrevista entre uno o dos psicólogos para saber si el muchacho/a cumple con las pautas de cordialidad requeridas para el empleo. El perfil de los asistentes apunta a una personalidad servicial y cortés.

Además tienen prohibido pelear o discutir ante un cliente del servicio; “si uno se ve en una situación de agresión no debemos reaccionar violentamente, porque eso implica despido automático. Es por eso que si alguien nos agrede tratamos de tranquilizarlo y si no lo logramos debemos huir y pedir ayuda”, comenta uno de los asistentes.

En todas las calles, anteriormente nombradas, los que visten el uniforme celeste son el mayor blanco de protestas y aprietes por parte de los conductores que estacionan sus automóviles en los box. “Escuchamos desde un ‘¿por qué no te apuras?’ hasta un ‘nene ¿no ves que estoy apurado?’. Un primer impulso es pensar, ¿acaso usted no ve que estoy trabajando?; en realidad, no podés pararte a explicarle a la persona que tu demora es porque estas controlando todos los espacios que se ocupan en la cuadra que te toca trabajar. Y los que reclaman más son los hombres, pero las mujeres no se quedan atrás, algunas de ellas han llegado a amenazar con pegarnos. La mejor manera de salir de esas situaciones es pedir disculpas por el retraso y sonreír, para que la situación no pase a mayores”, menciona uno de los operarios del ECO.

Uno de los motivos que les genera problemas a los agentes del estacionamiento medido es el de cómo estacionan las personas;  “no importa si son hombres o mujeres, la mayoría se enoja por igual si uno de nosotros les indicamos que está mal estacionado y le pedimos que lo vuelva a intentar hasta que lo haga correctamente. Nos hemos encontrado en situaciones de ‘¿vos me venís a enseñar como estacionar?’, y uno por dentro piensa ‘no señor, eso lo hizo quien le dio el carnet’. En esos momentos sonreís y pedís disculpas por la molestia”, menciona otro de los empleados.

Lo cierto es que esos jóvenes deben cumplir con requisitos básicos; entre ellos avisarle al conductor que tiene que estacionar correctamente el vehículo, si el conductor no lo hace (y si asistente no lo reporta) el trabajador del ECO recibe una reprimenda en la evaluación bajo el sistema scoring. En este caso el joven recibe 10 puntos, el scoring es una sumatoria de puntos anuales que se renueva junto con el contrato, el empleado que llegue a los 50 puntos pierde el empleo.

Algo que los pibes de azul recalcan que se convierten en expertos en esquivar los colectivos de la calle Mendoza. Uno de los chicos comenta: “los autos y colectivos que pasan en la intersección de Laprida y Rivadavia son muy prepotentes, siempre sentís que te están por llevar puesto y en esa cuadra la tenés que correr como loco, sino terminás debajo de las ruedas”.
Existen algunas calles preferidas por los chicos del ECO, “a muchos nos gusta trabajar en la Avenida Córdoba porque hay una señora que siempre nos lleva algo para tomar, cerca de las 8 de la mañana. Es como una salvadora, porque con el frío que pasamos ese cafecito es como caído del cielo, hay veces que nos convidan semitas o algo dulce para acompañar la bebida. Aunque hay que reconocer que también hay otra en la calle Güemes, ambas son mujeres mayores muy amables y atentas con nosotros”.

Otro de los puntos favoritos es el considerado como de alta rotación, es el perímetro de calle Entre Ríos, Santa Fe, Avenida Rioja y Avenida del Libertador; “ese es el mejor para trabajar, hay mayor movimiento de vehículos y uno puede estar más activo; así también te va con las personas, pero vale la pena porque no te aburrís”.

El clima también es un factor a tener en cuenta, “uno nunca sabe con qué se va a encontrar en la calle; te puede tocar un día tranqui, uno con viento, otro con lluvia o sino la nieve y el frío. Una de las veces que nevó vi como la gente salía de sus casas y se ponía a hacer los muñequitos en los autos. Hasta llegó a acercarse una persona y me dijo ‘se te podría hacer uno en el hombro’, por la cantidad de nieve que tenía acumulada (risas)”, comenta uno de los asistentes.

Los sueldos de los agentes del ECO es de $1500 al mes por cuatro horas por día, y por ser monotributistas ven como ese sueldo se encuentra reducido notablemente;  sólo cuentan con 6 días de descanso al mes; muchos de ellos estudian o colaboran con dinero en sus casas y necesitan del trabajo de medio día para solventar los gastos básicos.

Tantas son las historias vividas por los pitufos que ellos se motivan cada día con la frase, “hay que disfrutas las cosas lindas que ocurren y con las malas hay que respirar profundo, sonreír y pensar que son situaciones pasajeras y que se debe mirar para adelante”.

3 Cifras
94 %
Según la Municipalidad de Capital, éste es el índice de descenso de los delitos ante particulares en el microcentro desde que se implementó el ECO.
350 Son los operarios que trabajan recorriendo las calles de la comuna capitalina, ellos cumplen con un rango de edad entre los 21 y 30 años.
7 Es la cantidad de inspectores que tiene el Sistema de Estacionamiento Controlado, ellos son los encargados de vigilar el trabajo de los asistentes y labran infracciones.

El buen samaritano
En Septiembre del 2010 Carlos Flores, operario del ECO, devolvió una cartera que había encontrado en la vía pública.  En su interior había dinero en efectivo que equivalía a un sueldo, tarjetas de cajero y un papel con las respectivas claves.
“En un comienzo dudé, hasta hablé por teléfono con mi papá para consultar porque era mucha plata. Pero el pensamiento más fuerte es el de regresarlo, yo no era el dueño de ese bolso y no me correspondía quedármelo”, explica Carlos.
Informó a sus superiores del hallazgo y casi 2 horas después pudo dar con el paradero de la dueña que resultó ser Anita Paredes, una supervisora del Ministerio de Educación.
Como recompensa por el gesto de devolver el bolso, Carlos recibió $300 y el reconocimiento por haber actuado bien.

El golpeado
En 4 años de funcionamiento del Sistema de Estacionamiento Controlado sólo se registró un ataque físico a un operario en abril de este año. Un abogado estacionó mal su vehículo y no quiso hacerlo como correspondía porque faltaban sólo minutos para que no se cobre más el estacionamiento en la zona de Caseros entre Laprida y Rivadavia.
Luego de que el asistente le pidiera reiteradas veces que estacionara bien, comenzó un intercambio de palabras hasta que el hombre le propinó un golpe de puño y se escapó para luego ocultarse en algún edificio de la zona.
“Las personas no entienden que si no estacionan bien los perjudicados somos nosotros, porque eso indica que estamos trabajando mal”, menciona uno de los compañeros del agredido.
Posteriormente el empleado efectuó la correspondiente denuncia en la Comisaría 1era.

Puntos del scoring:
5 puntos: ir a trabajar con pelo largo.
10 puntos: si el empleado olvida llevar campera, gorra o elemento de trabajo.
10 puntos: por no reportar un auto mal estacionado.
25 puntos: por llegar tarde a la zona de control.

Nueva playa de remoción
La comuna capitalina está efectuando las medidas correspondientes para trasladar la playa del Sistema Municipal de Remoción de Movilidades y Guarda de Vehículos y Motos, ubicada en Sargento Cabral entre Scalabrini Ortiz y Las Heras, orientación norte. Según informó el Coordinador de Gabinete de Capital, Dr. Juan Sánchez, la nueva ubicación será en las inmediaciones del matadero municipal.

 

Comentarios