Radiografía provincial

¿CIC para todos?

Hace 8 años se lanzó un programa nacional para construir centros integradores comunitarios en todo el país. En San Juan, 13 de los 19 departamentos cuentan con este tipo de espacios.
lunes, 18 de junio de 2012 · 11:19

Una linda tarde que termina con un picadito de fútbol en el playón del centro integrador comunitario de Albardón. Los pibes se van con una sonrisa luego de jugar un partido con sus compañeros. Martes y jueves la cita es ineludible: el profe Joaquín les enseña fútbol en el CIC de La Laja. Con una valija cargada de ilusiones,  más de 30 chicos de entre 6 y 12 años asisten al taller. Este es uno de los encuentros entre vecinos que se vive en los centros integradores comunitarios, pero no en todos los departamentos la realidad es la misma ya que Santa Lucía, 9 de Julio, Valle Fértil, Caucete, Rivadavia y Capital no cuentan con centros de este tipo que generen esta clase de reuniones.
 Por diversas razones, seis departamentos de San Juan no tienen un CIC en su territorio. “Me aprobaron el proyecto pero no llegan los fondos” o “no se hicieron las gestiones correspondientes en el anterior gobierno”, son las causas mencionadas  por la mayoría.
Dentro de este grupo, las comunas que más avanzadas están son dos: Capital y Caucete. Ambos departamentos tienen los proyectos aprobados en el Ministerio de Desarrollo Social de la nación, pero nunca recibieron el financiamiento para emprender la edificación. “Presentamos un proyecto el año pasado, a fines del 2011 obtuvimos el okey pero hasta la fecha no tenemos novedades sobre el tema. La idea era construir el CIC en el barrio Manantiales. El costo de la obra es de $1.800.000”, contó el concejal justicialista de Capital, Gabriel Castro. Por su parte, el intendente caucetero Juan Elizondo dijo: “En el 2008 se presentó el proyecto, se firmó el convenio pero nunca llegó el dinero. El centro integrador comunitario se iba a construir en la localidad El Rincón, que es un lugar que realmente lo necesita, pero todavía seguimos esperando y peleándola”.
Tanto la intendenta de Rivadavia, Ana María López de Herrera como el jefe departamental de Santa Lucía, Marcelo Orrego, responsabilizaron a sus predecesores por la construcción de los CIC. “La gente los pide constantemente pero para Elías Álvarez parece que los centros integradores no eran un espacio importante para la comunidad porque no gestionó ninguno. Ahora ya hicimos todo, hemos presentado los proyectos para la construcción de tres, el más urgente es el que requieren en La Bebida, pero la idea es edificar otro más en la zona sur y otro en la zona norte”, señaló la ex sindicalista. Por su parte, Orrego apuntó a Aníbal Fuentes como el culpable. “No se hicieron las gestiones necesarias en la Nación. Lo mismo, empezamos con todos los trámites porque la idea es apuntar a resolver las necesidades de los vecinos más vulnerables, tal es el caso de quienes viven en la zona de Alto de Sierra”, alegó el basualdista.
Finalmente, la lista de los no beneficiados por los CICs culmina con Valle Fértil y 9 de Julio. En el caso de la comuna liderada por Francisco Elizondo, el problema se originó porque no habían cooperativas de trabajo que se hicieran cargo de la construcción (es un requisito eliminatorio que sean vecinos quiénes se encarguen de la obra).  “En el 2008 presentamos el proyecto, pero no lo podíamos concretar por la falta de cooperativas, pero ahora ya estamos en condiciones de empezar. La idea es instalar el CIC sobre la Ruta 150”, manifestó el intendente Elizondo. En 9 de Julio el panorama es diferente ya que en el 2009 se firmó un convenio para empezar la construcción en un terreno ubicado sobre la Avenida San Martín, pero de repente se cayó la autorización sin causa alguna aparentemente. “Hemos golpeado muchas puertas, hasta se lo pedí a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en forma personal. Me queda seguir con Claudio María Domínguez”, dijo jocosamente pero a la vez preocupado, la máxima autoridad nuevejulina, Walberto Allende.
Balance positivo
Una de las comunas que tomó la posta en la construcción de este tipo de espacios es Albardón. Con dos centros integradores en el departamento en donde se realizan actividades diversas, el intendente Juan Carlos Abarca se muestra más que satisfecho. “Funcionan dos CICs, uno en La Laja y otro en Campo Afuera. En los dos hay profesores de educación física, se dictan talleres de danza, se brindan clases de apoyo escolar, se dictan cursos de computación además de brindarse atención primaria de la salud. La verdad es que sentimos que es un punto de encuentro entre los vecinos, que crecen como comunidad”, explicó contento Abarca. En la misma sintonía, se refirió al tema el intendente de San Martín, Pablo Santibañez, que tiene dos centros en su departamento (ubicados en Dos Acequias y en La Puntilla).
Un panorama similar es el que se vive en Sarmiento. Según expresó el intendente Alberto Hensel, la vedette de los CICs son las actividades deportivas ya que los chicos se prenden en masa. En la comuna funcionan tres centros integradores comunitarios (en Villa Media Agua, Los Berros y Cochagual) y hay uno que está a punto de ser terminado en la localidad de Colonia Fiscal.
En departamentos como Zonda, Angaco y Ullum (todos tienen un solo CIC), la importancia de esta clase de espacios radica en la atención sanitaria que se brinda allí. “Cuando las familias estaban lejos de un puesto sanitario no iban al médico para acceder a atención odontológica o a revisiones anuales ginecológicas. La comodidad de estar cerca, garantiza que la gente vaya y se haga ver antes de tiempo”, comentó reflexivo el intendente zondino César Monla. De igual modo se expresaron sus pares, José Castro y Daniel Albarracín.
Calingasta (tiene uno en Tamberías y otro sin terminar en Villa Pituil) y Jáchal (4 en funcionamiento y dos en ejecución) son las comunas más alejadas en donde funcionan centros integradores. Los jefes comunales de ambos departamentos destacaron la afectividad que le transfieren al lugar los vecinos que utilizan las instalaciones. En algunos casos, usan el CIC como sala de velatorio.  Lo mismo pasa en 25 de Mayo, que tiene cinco centros integradores.
En los departamentos más cercanos a la Capital, tal es el caso de Chimbas y Pocito, los CIC tienen un uso constante (ambas comunas tienen uno). Los vecinos aprovechan las actividades que se realizan allí, que van desde clases de computación hasta prácticas deportivas. Igual panorama se registra en Rawson, que cuenta con tres centros ubicados en Villa Krause, Villa Angélica y Médano de Oro.
Iglesia no lo usa
En los festejos por los 255º años de Iglesia, hace cuatro años, el intendente Mauro Marinero se comprometió a terminar la obra del centro integrador comunitario del departamento, ubicado en la localidad de Las Flores. Dos años después del anuncio, el edificio quedó inaugurado pero todavía no abre sus puertas. “No está abierto porque no hay profesionales de la salud que se quieran radicar en Iglesia. Hace dos años que no se ocupa”, dijo abiertamente el funcionario municipal.
Por esta razón, puesta de manifiesto por Marinero, el CIC permanece cerrado más allá de se pudieran desarrollar otro tipo de actividades de índole social.
El CIC de Las Flores demandó una inversión de más de un millón y medio de pesos. El grueso del dinero provino de las regalías mineras, porque a pesar de que los recursos para su construcción llegaron en tiempo y forma, en la gestión de Allegui se le dieron un uso diferente del original.

Los más y los menos
Los más: Jáchal es el departamento que tiene más centros integradores comunitarios de la provincia. En total son seis ubicados en Mogna, San Isidro, Villa Mercedes, Huaco, Niquivil (listo, pero aún no habilitado) y en Pampa Vieja (obra en construcción).  La segunda comuna es 25 de Mayo, donde hay cinco CIC. En tercer lugar se ubica Sarmiento con tres. 
Los menos: En Santa Lucía, 9 de Julio, Valle Fértil, Caucete, Rivadavia y Capital no hay centros integradores.

¿Qué son los CICs?
Los CICs son espacios públicos de integración comunitaria que tienen el objetivo de transformar la realidad en pos de la inclusión social, profundizando el desarrollo local de los distintos territorios y  promoviendo los recursos de las comunidades.
Los Centros Integradores Comunitarios constituyen un modelo de gestión y aplicación de las políticas sociales que fortalece la identidad cultural y comunitaria del territorio al que pertenecen. Los CICs proponen una profundización y desarrollo de las formas democráticas inscriptas en los espacios públicos de las diferentes comunidades, teniendo como eje el desarrollo local en la activación de los recursos en poder de las comunidades.

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