Por Viviana Pastor
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En octubre de 1967 se inauguró el Hotel Nogaró, el primer cuatro estrellas de la provincia que por casi dos décadas fue el paso obligado de estrellas del espectáculo y el deporte y de encumbrados políticos del todo el país. A 45 años de su apertura, su maître Manuel López, recuerda algunas anécdotas y muestra por primera vez las fotos que atesora de esas épocas.
Construido por la Provincia, en el corazón de la Ciudad de San Juan, y entregado en concesión a la cadena nacional hotelera Nogaró, el hotel fue decorado con el máximo lujo que imponía la moda de la época.
En las décadas del '70 y '80 el establecimiento fue símbolo de status y nivel social. Tomar allí un té o un trago en las noches mientras se escuchaba algún pianista famoso, era sólo un privilegio para billeteras abultadas. En el hotel se hacían exposiciones pictóricas, cenas de gala, presentaciones culturales y las fiestas más elegantes. En esa época, el poder económico también se medía por el lugar donde se hacía una fiesta, y el Nogaró era lo máximo.
López fue contratado el mismo año de su apertura para ser el maître, él tenía la responsabilidad de planificar, organizar y controlar todo lo relacionado al servicio del restaurante, tanto en comida como en bebidas. El hombre llegó a ser un trabajador indispensable en la organización de eventos, quien había llegado al Nogaró con una vasta experiencia lograda en el hotel Estornell y antes, en su Mendoza natal.
“Yo me formé en la calle, trabajando, no era estudiante de escuela, pero gané un concurso para el Nogaró y me contrataron el mismo año de su inauguración. Ese día se hizo un gran banquete y vinieron las autoridades provinciales como el gobernador Edgardo Gómez (NdR. de facto)”, contó López.
El maître aún recuerda el menú de esa noche: el plato principal fue un lomo, Eduardo VII, y de postre un Omelette Supreme, con helado y flambeado.
Unos años después, la firma Nogaró se hizo cargo del casino y traía espectáculos con figuras de gran nivel. López recuerda muchas anécdotas de los famosos que pasaron por allí. Entre los que más le impactaron están dos militares que fueron máxima autoridad del país en gobiernos de facto, Alejandro Lanusse y Jorge Rafael Videla. “Lanusse era más campechano, tenía buen trato, tenía mucha amistad con Gómez Centurión, era más dado, más gaucho. En cambio Videla era más retraído, no tomaba nada de alcohol en las reuniones, recién en su dormitorio se desquitaba. Era muy militar, no permitía que se le acercaran. También estuvieron (Leopoldo) Galtieri y (Emilio) Massera”, recordó.
Entre los artistas más importantes que conoció en el hotel están Armando Manzanero, Palito Ortega, Sandro, Enrique Dumas; y muchos deportistas como el “Pato” Ubaldo Fillol, Diego Maradona, entre otros.
“Era lo más lujoso, el único. Yo tenía la responsabilidad de toda la gastronomía, pero hacía de todo, también trabajaba en el casino cuando me mandaban, era hasta representante de artistas y dirigía espectáculos. Me gustaba todo eso, mi vida era nocturna, pero lo hacía con mucho placer”, dijo López.
López trabajó en el hotel hasta el 2000, ese año inició los trámites de jubilación. “Creo que el Nogaró decayó por una mala administración; porque no es lo mismo ser bodeguero que ser hotelero”, dijo en referencia a la gerencia que realizó la familia Graffigna en los últimos años.
En el 2005, ya vencido el contrato de concesión, el Gobierno realizó una licitación que ganó la firma Hotelería y Gastronomía SRL, de la familia González- Icazati, para administrarlo por 15 años. Se realizaron inversiones y se renovó la cara y los interiores del hotel, que ese año pasó a llamarse Gran Hotel Provincial.
“Me entra tanta nostalgia que no he vuelto al hotel, ahora cambió, hay otra competencia. Me dijeron que anda bien”, dijo López.
Textuales
“Ahora esta más organizado, cada uno tiene una función, antes yo era múltiple. Ahora la cocina está más “afrancesada”, antes era más criolla, más de olla”.
Moderno
Hoy, el hotel cuenta con 3 salones para eventos y reuniones, cerraduras con tarjetas magnéticas, WiFi, aire acondicionado y calefacción, piscina al aire libre, restaurante, desayuno buffet, estacionamiento cubierto y servicio de lavandería y tintorería.
Cuenta con 101 habitaciones, de las cuales son 7 suites ejecutivas y 3 suites. Todas están equipadas con caja de seguridad, frigobar, TV cable, y room service.