En la profundidad de la Cuesta de Huaco, a un costado de la ruta que une el histórico poblado con el Área Natural La Ciénaga, la geografía se permitió una travesura. Allí, entre montañas rojizas y el murmullo constante del río, una formación rocosa se levanta con la apariencia de un gran asiento. Es el Sillón del Gigante, uno de los íconos más entrañables de Jáchal y una postal que cada vez atrae a más turistas.
La naturaleza fue la escultora paciente de este capricho mineral. Durante millones de años, el viento y el agua fueron modelando la piedra hasta darle forma de sillón. El resultado es tan peculiar que despierta la sorpresa inmediata de quien transita por la zona. No pocos visitantes se detienen en la vera de la ruta para fotografiarlo, posar sobre él y compartir en redes sociales la experiencia de haberse sentado en un asiento que parece tallado por manos invisibles.
aa7e2d0d-3af2-43d3-8123-30d8c610a731
Con el paso del tiempo, el Sillón del Gigante se consolidó como uno de los puntos principales de la Cuesta de Huaco. No solo por la curiosidad de su forma, sino también por el entorno que lo rodea: la frescura del río, la vegetación característica de la zona y la imponencia de las montañas que resguardan este rincón del norte sanjuanino. La postal se vuelve completa cuando el sol de la tarde acaricia las rocas, tiñéndolas de tonos anaranjados y ocres.
Para los jachalleros, este sillón no es solo un atractivo turístico, sino un símbolo que recuerda la riqueza natural de su tierra. Para los visitantes, es un hallazgo inesperado en medio del camino. Entre la calma del paisaje y la fuerza silenciosa de la roca, el Sillón del Gigante invita a detenerse, respirar hondo y dejar que la naturaleza haga lo suyo: regalar un momento de asombro y paz.
Embed - Rinconcito Sanjuanino - El Sillón del Gigante
Más fotos
533a05c9-7a56-43f7-85cf-92556b893c4c
95475de1-1083-4b53-98a9-2e110410b9fa
945fc010-9f5f-41f6-9064-b0886a4f4d68