Tal como lo había anticipado el Servicio Meteorológico Nacional, este viernes por la tarde se produjo un brusco cambio en las condiciones climáticas en San Juan. Tras una jornada de calor extremo, un intenso viento sur ingresó a la provincia con ráfagas fuertes y una importante cantidad de tierra en suspensión, lo que redujo notablemente la visibilidad y generó complicaciones para la circulación, especialmente en el Gran San Juan.
El fenómeno marcó el inicio de un período de inestabilidad que, según los pronósticos oficiales y la Dirección de Protección Civil, se extenderá durante la noche de este viernes, la madrugada y gran parte del sábado 31 de enero. A las fuertes ráfagas se sumaron luego tormentas que comenzaron a manifestarse en distintos puntos de la provincia.
Tras el paso del viento sur, departamentos alejados del centro provincial reportaron precipitaciones intensas de corta duración. En zonas de Pocito y Caucete, vecinos informaron la caída de granizo y lluvias que se extendieron por alrededor de 10 minutos, dejando postales típicas de los temporales de verano.
En este contexto, rige una alerta amarilla por tormentas para los departamentos de 25 de Mayo, Angaco, Caucete, San Martín y Valle Fértil. De acuerdo al parte oficial, el área podría verse afectada por tormentas fuertes y, de manera aislada, severas, con probabilidad de caída de granizo, intensa actividad eléctrica, abundantes precipitaciones en cortos períodos y ráfagas que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora.