Tras el desalojo de los vendedores y manteneros del Parque de Mayo ocurrido el fin de semana pasado y después de que autoridades del municipio se reunieran con ellos, trascendió la idea de que podrían ser reubicados nuevamente en otros sectores del espacio verde o en sus inmediaciones. Sin embargo, ya se habla de que ese proyecto es inviable porque contradice al Código de Faltas del municipio, que fue justamente la norma que le dio marco legal al desalojo.
La idea, según se barajó, planteaba la reubicación de los vendedores en el Parque Belgrano, sobre Avenida España, o en las calles internas del Parque de Mayo. Sin embargo, según está dispuesto en el artículo 93° del Código de Faltas capitalino, la ocupación de espacios públicos con fines comerciales está prohibida y es pasible de multas. Y la ordenanza incluye a veredas, calles, plazas y paseos de esos espacios de uso común.
Al mismo tiempo, cabe recordar que, la venta que se practicaba en el Parque fue considerada “ilegal” por parte de las autoridades debido a que la mayoría de ella está fuera de la obligación tributaria que debe cumplir cualquier vendedor y, por tanto, es considerada competencia ilegal.
En ese contexto, el coordinador de Gabinete capitalino, César Aguilar, ya había adelantado públicamente e incluso informó a los propios vendedores durante una reunión que compartieron ayer, que harán un censo para tratar de dar una solución a los manteneros, pero sólo se tendrá en cuenta a quienes tienen domicilio en el departamento y a quienes sean emprendedores, artesanos o vendan ropa usada, para que puedan ejercer la venta en ferias que eventualmente se desarrollan en las plazas del departamento.
De este proyecto están totalmente excluidos los revendedores. Y son justamente estos últimos los más numerosos entre los alrededor de 400 vendedores que se asentaban en el espacio público divididos en tres grupos, entre quienes estaban en la Plaza España, los espacios verdes del Parque de Mayo y los encargados de los carros de comida.
Justamente ayer, tras conocer la propuesta del municipio, uno de los manteros comentó a Tiempo de San Juan: “Vamos a ser sinceros, la mayoría de los que estamos acá nos dedicamos a revender ropa. ¿Cuántos son los que van a poder seguir? Te los cuento con los dedos de una mano. Vamos a tener que buscar otra manera de trabajar, puerta a puerta o vendiendo por las redes”.
Mientras tanto, este miércoles, fuentes del municipio comentaron que, por el momento están trabajando en el censo y que recién una vez que tengan los datos de las personas que se empadronen decidirán qué camino seguir con ellos.