Un episodio inesperado generó momentos de tensión este miércoles en un barrio del departamento San Martín, luego de que un vecino se topara con una serpiente de llamativos colores en la zona de Dos Acequias. El descubrimiento despertó temor entre los residentes, principalmente por el parecido del animal con la serpiente coral.
De acuerdo a lo que se conoció, el vecino logró fotografiar al ejemplar apenas lo detectó y las imágenes comenzaron a circular rápidamente, lo que amplificó la preocupación en la comunidad. La combinación de colores del reptil encendió las alarmas, ya que coincide con el patrón característico de una especie altamente venenosa.
Las serpientes corales verdaderas pertenecen al género Micrurus y se distinguen por presentar anillos de colores intensos, aunque el diseño puede variar según la región. Son reptiles de tamaño relativamente pequeño -pueden medir desde 40 centímetros hasta 1,60 metros- pero poseen un veneno de alta toxicidad. Tienen cabeza ovalada, ojos pequeños y negros, escamas lisas y una cola corta.
No obstante, especialistas advierten que en la región también habitan especies conocidas como “falsas corales”, que imitan la coloración de las corales verdaderas como mecanismo de defensa. Estas serpientes no representan el mismo nivel de peligrosidad, aunque a simple vista pueden resultar difíciles de diferenciar.
En Sudamérica existen varias especies de falsas corales, algunas de ellas presentes en Argentina, como la falsa coral serrana (Oxyrhopus clathratus), la falsa coral ocelada (Oxyrhopus rhombifer) y la falsa yarará parda (Xenodon histricus). Ante este tipo de hallazgos, recomiendan no manipular al animal y dar aviso a las autoridades o a personal especializado.