Mientras vacían el lago del Parque de Mayo, qué hicieron con los históricos peces
Desde el martes pasado, un importante equipo de especialistas de distintas reparticiones trabaja de modo coordinado por la Secretaría de Ambiente. El detalle.
Cómo sacan y trasladan a los históricos peces del lago del Parque de Mayo.
Mientras el lago del Parque de Mayo atraviesa un proceso de vaciamiento, en el marco de las importantes e históricas obras de remodelación del espacio verde más importante de la Capital, un operativo especial se puso en marcha para resguardar a los peces que durante años habitaron ese emblemático espejo de agua. Desde el martes pasado, un equipo de especialistas trabaja en la extracción y traslado de los ejemplares hacia el Paisaje Protegido Parque de la Biodiversidad, donde son reubicados en espacios especialmente preparados.
El procedimiento es coordinado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable junto con la Dirección Provincial de Espacios Verdes, y contempla una serie de etapas diseñadas para garantizar el bienestar de los animales durante todo el proceso.
Entre las especies que viven en el lago se encuentran carpas koi, carpas comunes y sogyo, peces que con el paso del tiempo se volvieron parte del paisaje característico del parque y un atractivo para quienes lo visitan.
Para facilitar su captura, el operativo comenzó con la disminución controlada del nivel de agua del lago, que fue reducido hasta alcanzar aproximadamente 40 centímetros de profundidad. Esa condición permitió desplegar redes y realizar un barrido completo del espejo de agua con el objetivo de concentrar a los peces en un sector específico para su posterior extracción.
En esta etapa interviene personal del Parque de la Biodiversidad que ingresa al lago utilizando waders, trajes impermeables que permiten trabajar dentro del agua con mayor seguridad. Los ejemplares son capturados con copos o redes manuales, una técnica que permite manipularlos con cuidado, reduciendo el estrés y evitando posibles lesiones.
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Una vez capturados, los peces son colocados en un camión especialmente acondicionado para el traslado. El vehículo cuenta con una gran carpa que funciona como pileta móvil, cargada con agua tratada con azul de metileno, un compuesto que actúa como desinfectante. Además, el sistema dispone de aireación continua para asegurar niveles adecuados de oxígeno durante todo el trayecto.
Por razones de seguridad, el sector del Parque de Mayo donde se desarrolla el operativo permanece cerrado y vallado, restringiendo el acceso al público mientras se realizan las tareas.
El traslado hasta el Parque de la Biodiversidad también cuenta con apoyo de la Policía de San Juan, que colabora en la circulación vehicular para facilitar el desplazamiento del camión y reducir los tiempos de traslado, una medida clave para preservar el bienestar de los ejemplares.
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Una vez en destino, los peces son reubicados en lagunas artificiales y sectores específicos del Parque de la Biodiversidad que fueron previamente acondicionados para recibirlos, permitiendo así su adaptación en un entorno controlado mientras continúan las tareas en el lago del Parque de Mayo.