La serie biográfica de Guillermo Coppola por Star+ ha revelado detalles fascinantes de la vida del empresario, incluyendo su rol en la histórica llegada de Vinos Maravilla a la camiseta de Boca Juniors en 1983. En un momento crítico para el club, con una deuda abultada y dificultades para pagar los sueldos del plantel, Coppola ideó un plan audaz: conseguir un sponsor que inyectara capital a cambio de publicidad en la casaca azul y oro.
Coppola encontró en la bodega sanjuanina Gualino y Escolar, rebautizada como Vinos Maravilla, la oportunidad perfecta. La empresa duplicó la oferta de Hitachi, una multinacional japonesa, y se convirtió en el principal sponsor de Boca.
Según contó Coppola para la serie, “el club le debía una fortuna al banco donde yo trabajaba y por eso yo era el responsable de la situación. Pero quería salvarlo y le fui a plantear al gerente general: ‘Boca necesita 100.000 dólares’ y su respuesta, cortita y concreta fue: ‘No hay más plata para Boca. Y no solo eso, va a haber una reunión del directorio para tratar tu tema, porque se está yendo de las manos’.
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Ante esto, dijo: "Salí de ahí, me fui a Casa Piano y les planteé a los dueños que necesitaba ese monto para Boca. No solo me contestaron negativamente, sino que me dijeron que iba a terminar preso (risas). Me estaba yendo, cuando tuve una idea y regresé: ‘Ustedes tienen un vino horrible, que no conoce nadie, pero yo lo voy a hacer el más famoso de Argentina’. Y conseguí 200.000 dólares por el famoso auspicio de Vinos Maravilla para la camiseta”.
Un salvavidas económico
El acuerdo con Vinos Maravilla significó un salvavidas para el club. El dinero aportado por la bodega permitió pagar el 90% de los sueldos del plantel y aliviar la crisis financiera que amenazaba con la desaparición de Boca.
Un hito en la historia del fútbol argentino
La llegada de Vinos Maravilla a la camiseta de Boca no solo marcó un antes y un después en la economía del club, sino que también se convirtió en un hito en la historia del fútbol argentino. En un amistoso de verano en Mar del Plata y nada menos que ante River, el equipo lució por primera vez en la camiseta el anuncio, algo impensado a nivel instituciones, lo que generó más tarde un efecto contagio.
Un recuerdo imborrable
La imagen de Gatti, Comelles, Mouzo, Ruggeri y demás figuras de Boca con la camiseta de Vinos Maravilla quedó grabada en la memoria de los hinchas. La casaca de esa época se ha convertido en una reliquia codiciada por los coleccionistas.
Qué es de la vida de la bodega sanjuanina
La bodega Gualino y Escolar había sido creada en 1935 por dos empresarios, Carlos y Mauricio, que le pusieron sus respectivos apellidos a la marca. Prontamente se convirtió en una de las más importantes de la provincia y luego le sumaron un aserradero. Con la muerte del primero, la familia del segundo quedó en control de la firma a mediados de la década del ‘70 y así se encontraba cuando en febrero del ‘83, dieron el mayor golpe publicitario de su historia, que le repercutió en un gran crecimiento en las ventas. Luego sufrió los lógicos avatares de la economía argentina de los últimos 40 años. En 2017, la bodega Arenas compró la marca y actualmente comercializa el producto en las clásicas tres versiones: tinto, blanco y rosado.