“Lo que mata es la humedad”, afirma un dicho popular. Y el verano 2025-2026 en San Juan parece darle la razón. Es que, a pesar de que en las últimas semanas los sanjuaninos venimos sudando la gota gorda, desde el inicio de la temporada estival el termómetro jamás alcanzó los 40 grados en la Capital, una situación completamente atípica. A esto se suma que, hasta el momento, no se ha registrado ninguna ola de calor, ya que durante las noches las temperaturas descienden lo suficiente como para impedir que se configure ese fenómeno. Entonces, ¿qué está pasando?
“En la estación meteorológica que tengo ubicada en Capital no hay registros de temperaturas de 40 grados hasta el momento. Esta situación, que no es habitual en el verano sanjuanino —que suele ser mucho más seco—, se produce principalmente por la nubosidad. Sin embargo, las persistentes tormentas que se han registrado, que tampoco son comunes en esta época, han provocado un aumento considerable de la humedad. Al haber mayor contenido de humedad en el aire, la sensación térmica en muchos casos sí puede haber superado los 40 grados”, explicó a Tiempo de San Juan el climatólogo Germán Poblete.
En ese contexto, comentó que este verano San Juan ha llegado a registrar niveles de humedad superiores al 80%. “Eso es una locura para San Juan”, afirmó. Según el especialista, el promedio de humedad durante este enero que finaliza se ubicó en torno al 40 . Esto contrasta con los valores habituales para esta época del año en el Valle del Tulum, donde la humedad media suele rondar apenas el 25 %.
Respecto de las causas, Poblete detalló que “en San Juan tenemos tres factores principales de calentamiento en verano: la radiación solar, el flujo de aire subtropical y el calentamiento termodinámico asociado al viento Zonda. De esos tres elementos básicos del calor sanjuanino, el que ha predominado esta vez es el flujo de aire subtropical cálido y húmedo. Ahí también se explica la aparición de las tormentas aisladas que se han venido registrando”.
Por otro lado, explicó que no se han producido olas de calor porque, bajo estas condiciones, la temperatura desciende durante la noche. “Las lluvias asociadas a las tormentas generan un enfriamiento evaporativo: con el calor ambiental, muchas de las gotas se evaporan, lo que da lugar a una burbuja de aire más fresco y más denso. En general, el movimiento del aire en la atmósfera está dominado por la presión atmosférica, pero en este caso ha prevalecido la densidad. Por eso suele ocurrir que muchas noches comenzamos con un calor agobiante, asociado a la humedad, nubosidad y presencia de relámpagos, y luego aparece una brisa que corresponde a ese enfriamiento evaporativo generado por las lluvias. Cuando este fenómeno es más intenso, suele indicar tormentas fuertes y un alto nivel de evaporación”.
La explicación del fenómeno de lluvias y humedad
Tal como ya había explicado Poblete a este diario, la cantidad de lluvias registradas responde a una anomalía en niveles altos de la atmósfera. Por un lado, se observa la influencia de la denominada “Alta Boliviana”, que impacta sobre la Cordillera de Los Andes y el norte de Chile, y que ha contribuido a que zonas de San Juan como Iglesia y Calingasta registren abundantes precipitaciones. Al mismo tiempo, existe un mecanismo en altura que favorece el flujo de aire subtropical cálido y húmedo, originado en el Mato Grosso y proyectado desde Paraguay, el sur de Brasil y el norte argentino. Esa masa de aire cálida y húmeda ha logrado extenderse sobre gran parte del país.
Dado que San Juan presenta un relieve montañoso y condiciones climáticas habitualmente más secas, este patrón se ha manifestado mediante tormentas aisladas, generadas por el enfriamiento nocturno y por las burbujas de aire cálido que ascienden desde el suelo sobrecalentado. Al ascender, el aire se expande, se enfría y da lugar a nubes de desarrollo vertical, típicas de la tarde y la noche.
“Todavía no realicé un pronóstico extendido, pero creo que en febrero este patrón que nos aportó tanta agua precipitable —y que ha modificado las condiciones tradicionales de esta época en San Juan— va a ceder. En consecuencia, el tiempo tendería a normalizarse”, concluyó el especialista.