El viento, la lluvia y la fiebre Maná: los antecedentes de las suspensiones de la Fiesta Nacional del Sol
Las inclemencias del clima vuelven a golpear a la Fiesta Nacional del Sol. La reprogramación anunciada durante este jueves revive otros episodios marcados por la lluvia, el viento y hasta la suspensión del histórico show de Maná, que obligaron a replantear jornadas completas en distintas ediciones del evento más convocante de San Juan.
La Fiesta Nacional del Sol vuelve a quedar a merced del clima. Este jueves, el Gobierno de San Juan y la organización confirmaron la reprogramación de la primera jornada ante un alerta del Servicio Meteorológico Nacional por vientos fuertes para la tarde y noche. Con el fin de preservar la seguridad del público, se definió un nuevo esquema: el espectáculo central en el Velódromo Vicente Chancay comenzará a las 21, el show principal en el Estadio del Bicentenario a las 21.30, y la feria -incluidos los patios de comida y los espectáculos locales- permanecerá suspendida durante toda la jornada.
Las entradas de hoy podrán utilizarse el domingo, día en que el predio abrirá para los stands y el patio gastronómico.
La decisión reaviva una historia conocida: el clima ya ha sido protagonista en otras ediciones de la máxima fiesta sanjuanina. No es la primera vez que la lluvia, el viento o la combinación de ambos obligan a frenar un evento que convoca a miles.
“Priorizando la seguridad de los sanjuaninos se suspende la Fiesta Nacional del Sol”, informó oficialmente el Gobierno, reprogramando el cierre y el show del Loco Amato para el día siguiente.
La acumulación de agua fue tal que incluso la feria temática, los casamientos del Registro Civil y el sorteo de la luna de miel debieron ser suspendidos, reprogramándose para la semana siguiente.
2017: la noche en que Maná quedó para después
Otro antecedente quedó grabado en la memoria colectiva: el 25 de febrero de 2017, cuando los fuertes vientos y la lluvia irrumpieron pasada la medianoche y obligaron a suspender el show de Maná, uno de los números más esperados de aquella edición.
La cuarta velada había comenzado temprano, con el público acercándose desde las 18 para disfrutar del desfile de carrozas bajo el lema “Sueño de los Andes, cruce de libertad”. Pero la fiesta se cortó de golpe y la organización no tuvo más remedio que anunciar la reprogramación para la noche siguiente, a las 21.