“Todo católico tiene la obligación de sostener el culto”, expresó el padre Francisco “Paquito” Martín en diálogo con Tiempo de San Juan tras la renuncia de la Iglesia Católica a cobrar sueldos por parte del Estado argentino. En este marco, el referente religioso en la provincia hizo un pedido especial a un sector en particular.
“Llamo a concientizar y despertar a los fieles, sobre todo a los empresarios, para que ayuden a sostener económicamente a la Iglesia Católica”, manifestó a este medio. Principalmente, el cursa consideró que son escasos los aportes que reciben.
Como ejemplo, citó que que cobran $5.000 por un bautismo: “Un creyente se bautiza solamente una vez”. Además, manifestó que el dinero de las ofrendas no cubre los gastos suficientes de las instituciones católicas.
Con respecto a los sueldos, tomó de ejemplo a los sacerdotes de fronteras en todo el país, quienes reciben “una miseria”. Según “Paquito”, algunos cobraban hasta $7.000.
Obispos católicos renunciaron a cobrar sueldos del Estado
La Conferencia Episcopal Argentina anunció el pasado 31 de diciembre que concluyó el proceso de renuncia a la asignación mensual que recibían los arzobispos y obispos de todo el país, poniendo fin a un vínculo de décadas con el aporte económico del Estado.
Según el comunicado publicado en la página oficial de la Conferencia Episcopal Argentina, el proceso, que inició hace cinco años, finalizó el último día hábil de diciembre de 2023. En dicho comunicado, se detalló que esta decisión se basa en lo establecido en Asamblea Plenaria y fue informada a la Secretaría de Culto.
La asignación mensual, regulada por la ley 21.950 de 1979, representaba el 80% de la remuneración de un juez nacional de primera instancia. Esta disposición estaba respaldada por el artículo 2 de la Constitución, que estipulaba que el gobierno federal debía sostener al culto católico.
La renuncia al aporte estatal fue discutida durante el debate sobre la legalización del aborto en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando se reclamó la separación del Estado de la Iglesia. En respuesta, la Iglesia anunció el inicio de un proceso para renunciar al aporte y trabajar hacia su autosostenimiento mediante la contribución de sus fieles.
La decisión fue aprobada en un plenario de obispos en 2018 por mayoría. Según lo expresado en ese momento por la Conferencia Episcopal, la renuncia fue considerada "un gesto" ante el pueblo y la sociedad, comprometiendo la credibilidad de su palabra. Se implementó un plan para reemplazar gradualmente los aportes estatales por alternativas basadas en la solidaridad de las comunidades y fieles, inspirado en el espíritu de las primeras comunidades cristianas.
Cabe destacar que el año pasado, la secretaría de Culto dispuso una asignación transitoria de 98 mil pesos para algunos arzobispos y obispos ancianos e incapacitados. La misma se tramitará de manera particular siguiendo una serie de requisitos, según informó la propia Conferencia Episcopal en su comunicado. Además, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto permitió, mediante una resolución en abril de 2023, que aquellos arzobispos y obispos que hayan cesado en sus cargos por razones de edad o invalidez puedan solicitar este beneficio de manera particular.