El 21 de marzo llegó el otoño a todo el cono sur, lo que incluye a la Argentina y, por ende, a San Juan. Producto del cambio de estación, las temperaturas bajan, los días se hacen más cortos y las noches más largas… motivo por el cual mucha gente comienza a sentirse triste, un poco “bajón”.
Esto no es una mera casualidad, tiene una explicación. Según indicó el presidente del Colegio de Psicólogos de San Juan, Andrés Heredia, el cambio de estación suele perjudicar más a las personas que son más susceptibles al entorno.
También hay otra situación que infiere en la tristeza, que es el punto geográfico donde nació la persona. “Hay que dividir el grupo de gente que vive hacia los polos, donde los colores son más apagados, hay más índices de suicidio. Después la gente que vive más hacia el centro, convive con colores más vivos ya que hay más luminosidad”, dijo Heredia en declaraciones a Radio Sarmiento.
“Hay cuestiones neuronales que reciben estímulos. Cuando los días son más cortos, las personas se pueden sentir un poco más deprimidas, así como también los que están más expuestos a la luz suelen estar más felices. Por ejemplo, los que trabajan en las terapias intensivas, que son más oscuras, tienden a tener depresión”, explicó el profesional al respecto. “Hay cuestiones neuronales que reciben estímulos. Cuando los días son más cortos, las personas se pueden sentir un poco más deprimidas, así como también los que están más expuestos a la luz suelen estar más felices. Por ejemplo, los que trabajan en las terapias intensivas, que son más oscuras, tienden a tener depresión”, explicó el profesional al respecto.
Además de las cuestiones sensoriales, el frío invita a estar más en los espacios interiores, a dormir. Esto también afecta a aquellos que trabajan en un mismo lugar durante muchas horas. Entonces, la solución para evitar que el tiempo afecte al humor, es moverse y salir al exterior.
“El tip que podemos dar es que, en los horarios libres, salgan de sus lugares de trabajo y estén expuestos a la luz”, cerró Heredia.