Hace unos días, un sitio especializado en desarrollar mapas con datos estadísticos de diversas temáticas indicó que San Juan fue la provincia argentina con menos homicidios durante todo 2023, ya que se registró un asesinato cada 100 mil habitantes. Si bien esa cifra -que fue la menor del país- resulta alentadora, es una parte de la realidad. Pero, ¿cuál es la otra?
Tiempo de San Juan accedió a las estadísticas de la justicia sanjuanina y las mismas señalan que el año pasado fue el más sangriento de los últimos tres, puesto que no sólo hubo más crímenes que los años anteriores, sino que también hubo cifra récord de homicidios culposos y siniestros viales.
Según números de Delitos Especiales, la UFI que investiga los ilícitos más graves que ocurren en la provincia, en 2023 hubo 11 crímenes y el dígito es mayor en comparación con los que se desataron en 2022 y 2021, cuando se registraron 7 y 10 homicidios, respectivamente.
De esos 29 homicidios que hubo en los últimos años, cuatro causas fueron archivadas, desestimadas o terminaron con una absolución o un sobreseimiento, es decir, sin un culpable castigado. Al final de la instrucción del Ministerio Público, comandado por Eduardo Quattropani y su séquito de fiscales, un caso se descartó porque se comprobó que fue un suicidio; otro resultó ser una legítima defensa y se sobreseyó a la imputada; y en el tercer caso se dictó al incompetencia por ser un menor el responsable.
El único caso que fue a parar a los archivos porque el misterio ganó la pulseada fue el crimen del abuelo de 87 años que fue atacado con una llave francesa y agonizó casi tres meses, César Bustos. Pese a los esfuerzos de Francisco Micheltorena, no se detectó a un autor y se vio obligado a guardar el expediente. El ataque sucedió en 2021 y a pesar de que hubo dos sospechosos, la Justicia no encontró prueba suficiente para incriminarlos y los sobreseyó. Aún así la causa no está cerrada y cualquier indicio podría abrirla.
Por razones lógicas, en 2021 se dictaron más penas que el resto. Fueron 8 codenas, mientras que en 2022 fueron 5. El año pasado, apenas se emitió una sola sentencia condenatoria por un homicidio. Y es que los tiempos son importantes para el Sistema Acusatorio, dado que se ofrece como una respuesta eficaz de justicia para la sociedad. Es por eso que el tiempo de instrucción y de resolución es un dato que se registra y se analiza.
En promedio, una causa de asesinato en la justicia sanjuanina -desde que se inicia hasta que se termina con un fallo- dura aproximadamente 155 días. Es decir, que en cinco meses la fiscalía resuelve un crimen. En ese lapso no sólo descubre al autor, sino que reúne las pruebas que lo complican, lo acusa y un juez lo condena, ya que más del 50% de los hechos finalizan con una condena en juicio.
Homicidios culposos y siniestros fatales
El 2023 se marchó y dejó una cifra alarmante respecto de los siniestros viales con consecuencias fatales, al igual que aquellos casos que fueron denunciados por mala praxis, entre otras irresponsabilidades que le costaron la vida a una persona. Fueron 95 hechos los que se instruyeron, mientras que en 2022 hubo 88 y en 2021, 59.
A diferencia de los homicidios dolosos, en el último año se dictaron más condena que en el año anterior. En total se dieron 26 fallos, mientras que en 2022 fueron 19. Este resultado quizás se deba a una mejora en la marca de tiempos de investigación. Por ejemplo, un choque fatal se resuelve en 95 días, algo así como tres meses de instrucción.
El 46% de los casos acabó con una condena; el resto -en los que no existe responsabilidad penal de los involucrados- fueron desestimaciones y sobreseimientos, reflejadas en un 24% y 14% respectivamente.