Bomberos Voluntarios de Albardón salvaron a un perro que había caído a un pozo y a un gato que estaba atrapado en el techo de una escuela.
Los Bomberos Voluntarios de Albardón demostraron que su tarea no se limita solo a incendios o emergencias mayores. En apenas tres días, el cuartel protagonizó dos rescates que terminaron con final feliz: primero lograron sacar a un cachorro que había caído en un pozo de cuatro metros de profundidad y, luego, bajaron a un gato que había quedado atrapado en el techo de una escuela. En ambos casos, el rápido accionar y el trabajo coordinado del personal permitió poner a salvo a los animales.
El primero de los operativos ocurrió el pasado viernes 6 de marzo, cuando cerca de las 13.59 los bomberos recibieron un aviso que alertaba sobre un perrito caído en un pozo. Una dotación se dirigió hasta el lugar y constató que se trataba de un cachorro de aproximadamente dos meses, de color blanco, llamado “Negro”.
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El animal había quedado atrapado en el fondo de un pozo de unos cuatro metros de profundidad, por lo que los rescatistas debieron realizar maniobras cuidadosas para poder alcanzarlo sin lastimarlo. Tras varios minutos de trabajo, lograron extraerlo de manera segura y devolverlo a la superficie, donde quedó fuera de peligro.
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Dos días después, el 8 de marzo, el cuartel volvió a recibir un llamado, esta vez por la presencia de un felino que no podía bajar del techo de la Escuela Villicum. El operativo comenzó a las 12.40 y se extendió hasta las 14.
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Finalmente, el gato fue liberado en buen estado, garantizando su seguridad y bienestar.