"La iniciativa salió a partir de contactar distintas fundaciones que hoy están realizando esta tarea de la colecta solidaria de pelo, y luego la confección de pelucas para para quienes hoy están atravesando tratamientos oncológicos especialmente", explicó la diputada provincial orreguista María Lascano al referirse al origen de un proyecto de ley que busca transformar la realidad de cientos de sanjuaninos. Al tomar contacto con esta realidad, la legisladora comenzó a notar una demanda que no ha dejado de crecer en los últimos años, donde el esfuerzo de la sociedad civil muchas veces se ve desbordado por la necesidad de los pacientes que transitan la enfermedad.
La propuesta, presentada por el Interbloque Cambia San Juan, tiene como eje central la creación del Banco Público Provincial de Pelucas para Pacientes Oncológicos, el cual funcionaría bajo la órbita del Ministerio de Salud de la provincia. El fundamento principal de esta ley es que el cáncer representa una de las problemáticas de salud pública más complejas, no solo por sus consecuencias físicas, sino por el profundo impacto emocional y psicológico que genera en quienes lo padecen. Entre los efectos secundarios más visibles y temidos de los tratamientos se encuentra la alopecia, una pérdida del cabello que afecta la autoestima, la identidad y la imagen personal, incidiendo de forma directa en el estado anímico y, por consecuencia, en el proceso de recuperación del paciente.
Las cifras que respaldan la necesidad de esta intervención estatal reflejan el trabajo silencioso de las organizaciones actuales como FundaME o Cadena de Favores. Según los datos relevados por la diputada Lascano, solo el año pasado con esta última fundación Maxi Zacarías, entregó más de trescientas pelucas. De ese número, doscientas fueron destinadas a pacientes de San Juan, mientras que el resto se distribuyó en diferentes provincias del país que habían solicitado asistencia, precisó la legisladora. Estas estadísticas demuestran que la necesidad de acompañamiento estético y emocional es una realidad palpable que requiere de una estructura más sólida y con mayor alcance regional.
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FundaME es una de las organizaciones más involucradas en San Juan con la confección y donación de pelucas oncológicas.
En sus argumentos, Lascano resalta que el acceso a una peluca suele implicar un costo elevado, convirtiéndose en una barrera económica más para familias que ya están complicadas por los gastos médicos y farmacológicos de la enfermedad. Por este motivo, la legisladora sostiene que "las pelucas son personalizadas y lleva todo un trabajo artesanal de confección de la misma, porque hay que unificar el pelo, hay que darle color, hay que armarla, coserla con hilos, con elásticos".
La intención es que en los hospitales más grandes de la provincia pueda existir un espacio físico dedicado a brindar este "pequeño mimo" que ayuda a transitar un momento de extrema vulnerabilidad.
El proyecto de ley define a la salud desde una dimensión integral, entendiéndola no solo como la ausencia de enfermedad, sino como un estado de bienestar físico, psíquico y social. Para cumplir con este fin, el Banco se integraría mediante pelucas adquiridas por el Estado provincial, donaciones de particulares e instituciones, y cabello recolectado a través de campañas solidarias de concientización. La provisión de estos elementos sería totalmente gratuita y se instrumentaría mediante un contrato de comodato, permitiendo que, una vez finalizado el tratamiento, la peluca sea devuelta para que otro paciente pueda acceder al mismo beneficio.
"Por supuesto que el proyecto contempla la posibilidad de que el Estado acompañe la tarea que vienen realizando estas fundaciones y ONGs. Así que ha sido derivado a comisión. Ojalá que podamos tratarlo, ojalá que pueda convertirse en ley", se esperanzó la legisladora.
Actualmente, el proyecto de ley ya empezó su camino legislativo y está bajo el análisis de dos comisiones fundamentales dentro de la Legislatura de San Juan: la de Legislación y Asuntos Constitucionales, y la de Salud y Discapacidad. La iniciativa contempla además la posibilidad de que el Estado articule con fundaciones y organizaciones de la sociedad civil que ya poseen experiencia en la recolección y confección, uniendo esfuerzos para garantizar que la política sanitaria tenga un enfoque humano y solidario. Con la esperanza de que pronto se convierta en ley, la iniciativa se presenta como un paso necesario para fortalecer el sistema de salud provincial desde la empatía y la contención integral.