A la par, confirmó que llevará adelante la reforma electoral eliminando el SIPAD o la llamada Ley de Lemas que impulsó el uñaquismo para las elecciones provinciales y municipales.
En su alocución, Orrego hizo una pequeña introducción, habló del contexto nacional, le dedicó un análisis a la herencia recibida en referencia a la gestión de Sergio Uñac -presente en la sala- y ofreció un resumen de acciones y proyectos en las áreas de Gobierno: economía, infraestructura, producción, minería, turismo, cultura, deporte, ambiente, transporte, seguridad, educación, salud y familia y desarrollo humano. El último tramo se lo dedicó a hablar del "diálogo y la construcción conjunta".
"Los desafíos que enfrentamos requieren de nuestra mejor versión, de nuestra unidad como provincia y como país. Este momento marca, no solo el comienzo de un nuevo ciclo legislativo sino también el inicio de una etapa de profunda transformación para San Juan, una transformación basada en el diálogo, la inclusión, la acción decidida y guiada por el bien común", analizó Orrego.
Remarcó que "Aprender-Trabajar-Producir" son las claves del desarrollo que propone. En este marco, anunció que "con esta premisa, comenzaremos con un programa para fomentar la cultura del trabajo, con capacitaciones, con acceso a microcréditos, y prácticas laborales, en convenio con las cámaras empresariales, destinado a generar nuevos empleos".
El mandatario enfatizó que "la confianza depositada en nosotros por el pueblo es el faro que guía cada decisión, cada acción y cada política que implementamos. Es, también, un recordatorio constante de que estamos aquí para servir, para mejorar la vida de las personas, para construir un futuro más próspero y justo para todos".
Y destacó que "los obstáculos son muchos y los desafíos, complejos. Pero estoy convencido de que, con el esfuerzo conjunto, el diálogo constante y un firme compromiso con nuestros valores y principios, lograremos superarlos".
Diálogo y construcción entre todos
El mandatario le dedicó todo un capítulo al "diálogo y construcción conjunta". Dijo que hace un llamado "sincero y firme al diálogo y a la construcción conjunta. Estamos en un momento crucial de nuestra historia, un momento que nos desafía a todos a trabajar unidos por el bien de San Juan".
A la vez, rescató que "dentro de la ley todo, y fuera de la ley nada. Se revisará todo lo que sea necesario para garantizar la transparencia de la gestión pública, y el cuidado del patrimonio de los sanjuaninos".
El santaluceño instó al diálogo diciendo que "hoy más que nunca, una buena convivencia se torna esencial. Estamos llamados a dialogar, a escucharnos, a comprender las diferentes perspectivas y a encontrar puntos de encuentro que nos permitan avanzar".
"No es momento para divisiones ni confrontaciones estériles; es el momento para unir fuerzas", dijo el gobernador. "No es momento para divisiones ni confrontaciones estériles; es el momento para unir fuerzas", dijo el gobernador.
En este marco, hizo una convocatoria amplia: "Invito a todos los actores políticos, sociales y económicos a sumarse a este diálogo constructivo, a aportar sus ideas, su experiencia y su compromiso con el bienestar de todos los sanjuaninos".
Adiós a los lemas
Como anticipó Tiempo de San Juan, el gobernador prevé trabajar en 2024 con una reforma electoral, eliminando el SIPAD que fue estrenado en 2023.
"Entendemos que la Ley de Lemas es un sistema perimido, retrógrado, que lastima la democracia, y que su implementación no fue buena para la provincia. Por ello, confío que esta Cámara será capaz de construir una nueva ley electoral, por consenso, que garantice un sistema de representación más justo y moderno", sentenció.
En la Legislatura, Orrego deberá buscar consensos para este plan porque no tiene mayoría propia en el recinto para la votación.
Las frases clave en lo político que dejó Orrego:
Sobre el contexto nacional
Vivimos en tiempos difíciles, en una crisis histórica, la peor de la historia argentina, que pone a prueba nuestra fortaleza como sociedad y como Nación.
Este no es solo un desafío económico; es también, un desafío social y humano que requiere de nuestra máxima atención, esfuerzo y creatividad.
El esfuerzo requerido es inmenso, y lamentablemente, no todos están en condiciones de afrontarlo. La desigualdad se hace más evidente, y las brechas sociales, más profundas.
En San Juan, somos plenamente conscientes de que nuestra provincia, con más del 80% de sus recursos provenientes de origen nacional, se encuentra en una posición particularmente sensible.
No es momento para el desánimo; es tiempo de acción, de liderazgo de humildad y de responsabilidad.
La situación que enfrentamos es, sin duda, un enorme desafío. Pero también es una oportunidad para demostrar el carácter, la resiliencia y la solidaridad de los sanjuaninos.
Iniciamos nuestra gestión llevando adelante un reordenamiento del Estado, e implementando medidas de austeridad, que son imprescindibles para cumplir con nuestra visión de un Estado eficiente, ágil, al servicio de los sanjuaninos.
La situación recibida
Al asumir la responsabilidad de guiar los destinos de San Juan, nos encontramos frente a una realidad compleja, tejida por años de desafíos no resueltos y oportunidades postergadas.
Una de las primeras constataciones ha sido el desequilibrio entre el empleo privado y público en nuestra provincia
El sector minero hace una década no logra poner en producción alguno de los grandes proyectos mineros que tenemos en gestación.
La ausencia de nuevos proyectos mineros refleja un estancamiento que debemos superar.
Se hace imperativo el desarrollo de un plan que conduzca a San Juan hacia un futuro de mayor autonomía y desarrollo sostenible. Un modelo que diversifique nuestra economía, que promueva la innovación y la competitividad, y que fortalezca el tejido social y productivo de nuestra provincia.
Un plan que se apoya en tres conceptos aprender, trabajar y producir, que son la guía de todas nuestras políticas públicas.
Hoy nuestra gestión enfrenta un gran desafío: administrar una crisis aguda, con una población enfrentando enormes dificultades, y, al mismo tiempo, sentar las bases para el futuro de San Juan.
El incremento en el gasto público, con el que nos encontramos sin el correspondiente crecimiento en la generación de recursos, ha creado un escenario de dificultad económica que debemos abordar con medidas de gestión eficiente y sostenible.
Paralelamente, la ciudadanía demanda, con razón, mejoras sustanciales en áreas críticas para el bienestar común: -la atención de salud, -la educación, -el cuidado de la seguridad pública y -la atención de los que más necesitan.