La Cámara de Comercio Comerciantes Unidos de San Juan informó que el sector minorista registró en mayo una caída interanual del 15% en las ventas medidas en unidades y una baja del 20% en la rentabilidad. La entidad atribuyó el escenario a la pérdida del poder adquisitivo de las familias, el creciente endeudamiento de los consumidores y el impacto de las tarifas de servicios, aunque destacó que las expectativas están puestas en junio como posible punto de inflexión para la actividad. Por el Día del Padre y el Mundial, confían en que habrá un repunte a lo largo de junio.
La actividad comercial en San Juan atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos meses, según el informe correspondiente a mayo elaborado por Comerciantes Unidos. Además de la merma en las ventas con respecto al año anterior, los números también reflejan un deterioro en la comparación mensual. Frente a abril, las ventas retrocedieron un 10% y la rentabilidad cayó un 15%, configurando un escenario que preocupa especialmente a pequeños y medianos comerciantes.
Desde la entidad atribuyen este desempeño a una combinación de factores que impactan tanto en la demanda como en la estructura de costos de los negocios. Por un lado, la pérdida del poder adquisitivo de las familias limita el consumo y obliga a muchos hogares a recurrir al endeudamiento para realizar compras. Por otro, el incremento en las tarifas de servicios suma presión sobre los costos operativos de los comercios.
El comportamiento de los consumidores durante mayo muestra con claridad esa tendencia. De acuerdo con el relevamiento, el 50% de las ventas se concretó mediante tarjetas de crédito, mientras que las billeteras virtuales representaron el 30% de las operaciones. Apenas el 20% de las compras se realizó con débito o efectivo. El ticket promedio alcanzó los 80.000 pesos.
En cuanto al desempeño por rubros, el panorama fue dispar. Farmacia y Perfumería fue uno de los pocos sectores que logró mantenerse en terreno positivo, con una mejora cercana al 2%. En el extremo opuesto se ubicó Muebles y Decoración, que registró la mayor caída de actividad durante el mes.
El informe también advierte sobre diferencias significativas entre los distintos centros comerciales de la provincia. Mientras que la Capital mantiene niveles de ocupación cercanos al 90%, en Rawson la ocupación desciende al 80%, reflejando el cierre de locales tradicionales y una situación considerada crítica por los comerciantes.
Entre los factores que explican este escenario aparecen los elevados costos de alquiler y la presión fiscal, dos variables que, según la Cámara, dificultan la sostenibilidad de numerosos emprendimientos comerciales.
Pese al panorama adverso, el sector mantiene expectativas moderadamente optimistas para junio. La Cámara de Comercio Comerciantes Unidos considera que este mes podría marcar un punto de inflexión impulsado por eventos de fuerte impacto en el consumo, como las ventas vinculadas al Mes del Padre y el interés generado por el Mundial.