La migración de pacientes a los hospitales públicos pone bajo presión el funcionamiento del CIMYN
Carlos Bordes, presidente del Colegio Médico, analiza la compleja situación de uno de los centros de salud privados más importantes de San Juan. Aunque descartan despidos o cierres como en 2025, la caída del "40%" en la demanda privada obliga a una drástica optimización de recursos.
El escenario de la salud privada en San Juan atraviesa un proceso de reconfiguración forzada, y el sanatorio CIMYN, administrado por el Colegio Médico, está en el centro de esta tormenta. Tras un 2025 marcado por audiencias en la Subsecretaría de Trabajo, amenazas de cierre y el despido de trabajadores que encendió las alarmas de ATSA, la institución hoy presenta un presente distinto pero no menos complejo. A diferencia de los conflictos de meses atrás, actualmente no existen planes de achique de personal ni riesgos inminentes de cese de actividades, aunque la estructura financiera se ve fuertemente tensionada por un fenómeno que ya reconoce el propio Gobierno: la masiva migración de pacientes desde el sector privado hacia los hospitales públicos.
Carlos Bordes, presidente del Colegio Médico de San Juan, en diálogo con TIEMPO DE SAN JUAN, describió la realidad actual del sanatorio. Según el directivo, hoy el CIMYN funciona con 130 empleados y está prestando servicios con total normalidad, sin que existan despidos en el horizonte cercano. No obstante, admitió que la salud en general está en una situación crítica, algo que se refleja en cada empresa e institución del sector. En este sentido, Bordes explicó la lógica de funcionamiento que debieron adoptar para sobrevivir a la caída de la demanda prestacional.
“Como toda empresa cuando está en situación crítica, optimizás y tratás de bajar los gastos; hoy por hoy sabemos que lamentablemente cuando vos trabajabas con 100 pacientes y hoy trabajás con 70 tenés que tener ese personal para 70, no lo podés tener para 100. Eso implicó como una medida de achique; ese tipo de decisiones no se toman porque a uno se le ocurre, hay un justificativo y el justificativo es que ingresa menos gente a la institución o que las obras sociales no pagan en tiempo y forma”, detalló el médico sobre el proceso de reajuste interno del año pasado.
Esta disminución en el flujo de personas no es una percepción aislada, sino un dato estadístico que impacta directamente en las guardias y consultorios del CIMYN. Bordes señaló que existe un 40% de pacientes que antes se atendían en la parte privada y que ahora lo hacen en el sistema público, una cifra que, remarcó, coincide con los datos manejados por el Ministerio de Salud provincial.
La falta de empleo genuino y la paralización de la obra pública, según Bordes, son las causas principales de este éxodo, ya que sin trabajo no hay aportes a las obras sociales y, por ende, el paciente termina recurriendo al hospital estatal.
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El CIMYN es uno de los sanatorios más importantes de San Juan.
En este contexto, la situación financiera del CIMYN se ve afectada por una marcada disparidad entre sus principales financiadores. Mientras que la relación con la Obra Social Provincia (OSP) se mantiene estable y bajo los acuerdos pactados, otras prestadoras nacionales presentan serias irregularidades que asfixian el flujo de caja del sanatorio. Bordes puso como ejemplo el caso de IOSFA, la obra social de las fuerzas de seguridad y defensa, que mantiene una importante deuda con la institución.
“Ustedes saben lo que ha pasado en IOSFA: tres meses donde nosotros toda la prestación de IOSFA no la cobrábamos porque estaba por una decisión ni siquiera de IOSFA San Juan, sino de IOSFA a nivel país, a nivel central. El presidente tomó una decisión de separarla y todo lo demás; eso implicaba no librar pagos desde enero y nosotros no cobramos prestaciones que les habíamos dado ya hace tres meses. Así pasa con algunas obras sociales que, inclusive, se ve que están cerrando porque no cumplen con los requisitos que hoy se exigen”, denunció el titular del Colegio Médico.
Por el contrario, la Obra Social Provincia ha mostrado un comportamiento cumplidor en cuanto a los pagos, aunque el problema allí es el volumen de pacientes que llega efectivamente al mostrador del sanatorio. Según Bordes, el cumplimiento de la OSP es real y se está dando de acuerdo a lo prometido en las reuniones con el Ministerio de Salud y las autoridades de la obra social, pero el descenso en la cantidad de beneficiarios atendidos es drástico.
“Provincia está pagando bien, se está cumpliendo lo que hablamos con el ministro. El tema es que volvemos al concepto: capaz atendíamos 1.000 de Provincia y ahora atendemos 50; pero no es por la Obra Social Provincia en sí, sino porque necesitamos más gente con obra social, más gente con trabajo. La obra pública estaba parada; si no hay trabajo, no hay sueldo, no hay descuento para la obra social y la gente no va a los sanatorios”, sentenció Bordes, dejando claro que la estabilidad del CIMYN depende ahora más de la reactivación económica externa que de decisiones propias de la administración.
Se mostró cauto sobre el resto del año. Concluyó: "me gustaría decir que voy a crecer, pero todo depende de lo que pase de la puerta del CIMYN para fuera. O sea, mañana toma minería10,000 empleados y van a haber 10,000 sueldos más que andan dando vuelta en la peatonal, como yo digo, 10.000 empleados que van a tener obra social. que van a poder asistir a la parte privada y si tienen que pagar alguna diferencia van a tener el sueldo para cobrarlo. Cambiaría la situación. Hoy no está eso".