Escándalo en el Concejo de Chimbas: denuncias de irregularidades y una funcionaria retenida en la puerta
La Secretaria de Gobierno, Natacha Garay, denunció que no se le permitió el ingreso a una sesión que retomaba un cuarto intermedio tras 58 días. Concejales opositores pidieron la nulidad por "falta de legalidad", mientras el gramajismo defendió cambios en el reglamento interno.
La funcionaria de la intendenta Daniela Rodríguez (de espaldas) junto a los concejales de la oposición terminaron en la vereda chimbera. Ellos se fueron molestos, a ella no la dejaron entrar.
En Chimbas se dio un nuevo capítulo de la novela política que tiene en pugna al PJ comunal, más precisamente al sector de la intendenta Daniela Rodríguez y el ex jefe comunal Fabián Gramajo. La funcionaria rodriguista Natacha Garay quiso entrar a una sesión convocada "entre gallos y medianoche" y como no la dejaron al principio, lo dejó registrado mediante un escribano público. Mientras tanto, los tres concejales no peronistas pidieron la nulidad de la sesión y pegaron el portazo apenas empezó por considerarla irregular.
La secretaria de Gobierno de Chimbas, Natacha Coria, y los asesores legales de la intendenta Daniela Rodríguez, esperando para entrar en el Concejo Deliberante.
La situación vivida este viernes en el Concejo Deliberante de Chimbas no es un hecho aislado, sino la escalada de un conflicto político que divide al Justicialismo local. La fractura se hizo evidente tras el veto de la intendenta Rodríguez al Presupuesto 2026, luego de que el cuerpo legislativo, con mayoría afín a Gramajo, aprobara una modificación para elevar sus propios fondos del 3% al 11,7%. Este quiebre institucional llevó a que el bloque que originalmente debía responder a la jefa comunal actúe bajo la influencia de su socio político y antecesor, lo que derivó en el rechazo de herramientas clave de gestión, como la creación de nuevas tasas municipales. La intendenta gobierna con la prórroga del presupuesto anterior ante la imposibilidad del Concejo de reunir los votos para insistir con el aumento de sus partidas.
En este marco, este viernes la tensión estalló cuando los concejales Luciano Cano y Eduardo Núñez presentaron un pedido de nulidad absoluta de la sesión. Según denunciaron en diálogo con TIEMPO DE SAN JUAN, el encuentro fue convocado como una reanudación de la sesión ordinaria del 31 de diciembre de 2025, la cual había pasado a un cuarto intermedio que se extendió por 58 días. Cano sostuvo que este procedimiento incumple la Carta Orgánica, ya que el periodo de sesiones ordinarias venció en noviembre y la prórroga culminaba en diciembre. Para los ediles opositores, el objetivo era aprobar una modificación del reglamento interno sin el debido tratamiento en comisiones ni tiempo para su análisis, algo que calificaron como una maniobra realizada "entre gallos y medianoche".
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Cano, desde la vereda del Concejo sobre calle Mendoza a pocas cuadras del edificio municipal, se despachó: "por supuesto, siempre toda interna y toda pelea, que que no sea para el bien común de los chimberos los termina perjudicando porque en vez de estar pensando en proyecto, en vez de que estemos todos reunidos pensando políticas que a los chimberos y a las chimberas les haga bien, estamos viendo peleas sin sentido o en este caso por ahí, no sé, enojos por no haber acompañado un proyecto de de presupuesto que era el que había hecho el llamado oficialismo y por supuesto tampoco íbamos a convalidar abusos con los recursos de los chimberos".
Por su parte, el concejal orreguista Núñez se sumó a las críticas por la falta de transparencia en el recinto. Destacó que siempre se ha pedido un Concejo abierto.
Funcionaria en la vereda
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El escándalo sumó un nuevo componente cuando la Secretaria de Gobierno Garay, llegó al recinto acompañada por asesores letrados y un escribano, pero se le impidió el acceso inicial a la sesión. Garay explicó que, según la Carta Orgánica, tiene la facultad de ingresar a las sesiones, especialmente considerando que son de carácter público. La funcionaria manifestó que el Ejecutivo Municipal necesitaba conocer de qué se trataba la sesión, dado que el Concejo se encuentra formalmente en receso.
"Legalmente simplemente es un atropello. El Concejo Deliberante nos ha negado el ingreso, pero bueno, desde el Ejecutivo tenemos la necesidad de saber de qué se trataba la sesión y bueno, poder colaborar en lo que pudiera resultar conveniente para los chimberos. Recién nos avisan que cuando se levante el cuarto intermedio nos permitirían ingresar. Estamos esperando que eso ocurra".
"No ponemos palos en la rueda"
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Desde la otra vereda, el presidente del Concejo Deliberante, Ariel Rivero, minimizó las acusaciones de nulidad y justificó la extensión del cuarto intermedio de casi dos meses. Rivero explicó que los cambios en el reglamento interno eran necesarios debido a que el presupuesto 2026 fue vetado, lo que obligó a reconducir los fondos y readecuar las normativas internas del cuerpo. Según su versión, no se prohibió el ingreso a nadie, sino que la sesión duró apenas cinco minutos antes de pasar a un nuevo intermedio tras la presentación de la nota de los concejales opositores.
Rivero defendió su gestión y aseguró que el Concejo sigue trabajando para el departamento, a pesar de las ausencias de algunos ediles: "seguiremos con la sesión, tratando los temas como corresponde. Nosotros mientras mantengamos el quórum mantenemos la sesión en pie. Las herramientas siempre han estado para el Ejecutivo a la hora de gobernar. Nosotros seguimos siendo parte de un mismo equipo, llegamos acá con un proyecto político y seguimos acá nosotros acompañando al ejecutivo. Nosotros no ponemos palos en la rueda a nadie, así que tiene que quedar claro también eso". Además, calificó como "descabellado" el argumento de que los concejales no tuvieron tiempo de leer las modificaciones, afirmando que es su responsabilidad estar al tanto de los expedientes.
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Los ediles de Gramajo se quedaron sesionando con vistas a estar una hora más debatiendo los cambios en el Reglamento, sin aceptar los reparos de los opositores. "Siempre hay uno que se para de la sesión", concluyó Rivero. Al cierre de esta nota, cerca de las 15, la secretaria de Gobierno seguía en la vereda intentando entrar desde pasadas las 11.