El presidente del Concejo Deliberante de Sarmiento, Lucas Gómez, decidió dejar el bloque de Cambia San Juan, fuerza por la que resultó electo en las elecciones del 2023. Desde el 5 de diciembre reporta oficialmente a La Libertad Avanza, convirtiéndose en el primer traspaso oficial que consiguió el mileísmo en los departamentos. El lunes 8 de diciembre habrá una visita de dirigentes de LLA a Sarmiento, un día antes que se renueven autoridades en el Concejo, en donde Gómez buscará repetir. El intendente Alfredo Castro ya fue notificado.
Gómez dijo que viene manteniendo reuniones con el diputado nacional y armador de LLA en San Juan, José Peluc, desde hace tiempo y que tomó la decisión de sumarse a las filas del espacio por dos razones. “Venimos conversando, en política hay que consensuar, dialogar, tratar de apoyar las buenas ideas y las ideas del presidente Milei representan el camino correcto para que Argentina mejore, comparto su forma de pensar y de trabajar para que el país salga adelante. Además, es una muestra del trabajo en conjunto que se quiere entablar entre la Provincia y Nación, las autoridades provinciales vienen diciendo que le van a dar al Presidente el poder para que tome las decisiones dentro del Congreso”, detalló.
La explicación de Gómez parece que no satisfizo al intendente Alfredo Castro, pero según dijo el concejal continuará apoyando las iniciativas del jefe comunal, que ahora queda en una situación delicada dentro del Concejo Deliberante. Es que el peronismo suma tres ediles y Cambia San Juan contaba con tres, pero ahora con la migración de Gómez se quedará con dos, perdiendo poder de acción y requiriendo sí o sí de instancias de negociación para sacar ordenanzas.
La migración se da días antes de una nueva elección interna de autoridades en el Concejo Deliberante, que renueva cada dos años. El martes 9 de diciembre Gómez intentará retener el sillón de la presidencia y según apuntaron las fuentes, se tiene fe con los votos.
La relación entre el jefe comunal y el Concejo ha sido zigzagueante. Pero a principios de diciembre se registró una situación que terminó con la pseudo paz. De acuerdo a lo apuntado, el Intendente tomó la decisión de trasladar a todo el personal del Concejo a otras áreas dependientes del municipio. Administrativos, trabajadores de mesa de entradas, de ceremonial y protocolo y hasta los empleados de mantenimiento fueron informados por un escribano público sobre sus nuevas funciones. La decisión no cayó bien y hay tensión.
Gómez prometió apoyar las iniciativas de Castro, pero dijo al mismo tiempo que “hay que recordar que el Concejo es un órgano de control” y que a veces “pide y necesita explicaciones”.