El domingo, los argentinos asistieron al segundo debate de candidatos a presidente de la Nación. Participaron todos: Sergio Massa (Unión por la Patria), Patricia Bullrich (Juntos por el Cambio), Javier Milei (La Libertad Avanza), Juan Schiaretti (Hacemos por nuestro país), y Myriam Bregman (Frente de Izquierda). Tocaron cuatro tópicos: Seguridad, Trabajo y Producción, y Desarrollo Humano, Vivienda y Protección del Ambiente. Tiempo de San Juan habló con el consultor político Maximiliano Aguiar sobre la performance de los presidenciables.
El sanjuanino hizo un análisis pormenorizado sobre los discursos de los aspirantes a la Casa Rosada. La líder de Juntos por el Cambio fue de las que más progresó. Principalmente, en la parte de la discusión de las preguntas cruzadas. "Es la que le puso más picante", dijo. También resaltó que el ministro/candidato "estuvo más preparado", y que el economista libertario se ató al discurso clásico: la dicotomía casta y no casta.
Fortalezas y debilidades
Massa: "Estuvo más preparado. No necesitó leer, trabajó bien la cuestión visual. Pero le faltó espontaneidad. El exceso de guion que tiene juega en su propia contra".
Milei: "La dicotomía entre casta y no casta sigue siendo eficiente. La utiliza con soltura. Ponerse enormemente técnico le quitó algún nivel de comprensión que le pudo jugar en contra. No ser tan golpeado fue un éxito".
Bullrich: "La discusión, la parte diagonal del asunto fue realmente buena. Es la que le puso más picante. Tuvo una comunicación de ataque. Pero tuvo serios problemas de oratoria que le dificulta exponer. Es mejor contrastando que exponiendo".
Schiaretti y Bregman: "Fue bueno en términos generales. Pero al no estar en el centro de la escena política, lo que hagan tiene una relevancia menor".
Chicanas
"Sirven las chicanas porque son los elementos que suelen tener mayor nivel de recordación en la ciudadanía. Muchas de las que se hicieron fueron de nicho como las de (Gerardo) Milman. Fue para grupos reducidos. Si a la chicana hay que explicarla, deja de ser útil. La chicana saca de su eje al rival, pero es discutible si generó interés en la ciudadanía".
Milei y el feminismo
Sobre la postura de Milei respecto al feminismo, Aguiar dijo que utilizó "comunicaciones de refuerzo". "Buscan tapiar a su propio electorado. No buscó nuevos apoyos, sino sostener los existentes. Considera que está en una posición privilegiada y que tiene más que perder que ganar. Mirado en el mediano plazo, en un escenario de balotaje, traería problemas para incorporar a sectores que no son tan ultra".
Bullrich y la confianza
"Se la vio confiada, potente en su discurso público. Empezó bien con seguridad. Pero cada vez que Milei la metió en el tema económico mostró titubeos que ya debería haber superado".
Massa y la unidad nacional
"Arrancó el debate hablando de un gobierno de unidad nacional y tratando de seducir a segmentos de votantes. Pero son pocos votos. Buscó algo de origen consensual".