La tarde del miércoles estuvo caliente afuera del Congreso, y adentro.
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SUSCRIBITELa violencia que se vivió este miércoles afuera del Congreso se replicó en el recinto de Diputados, con una particularidad: todos tenían la misma camiseta.
La tarde del miércoles estuvo caliente afuera del Congreso, y adentro.
Afuera, normal. La policía reprimió una marcha a favor de los jubilados, de la que participaron hinchadas de fútbol, organizaciones civiles, y pasivos. Pero adentro del Congreso la violencia se desató entre colegas, y libertarios.
El diputado del MID Oscar Zago, eyectado del bloque libertario, cruzó al libertario correntino Almirón.
El problema entre ambos viene de larga data. Almirón responde al presidente de la cámara Martín Menem, que dispuso la nulidad de la elección de otra libertaria, Marcela Pagano, al frente de la Comisión de Juicio Político. Ese fue el momento en que la lucha interna terminó con Zago afuera de la LLA. Hoy, Zago quería votar la ratificación de Pagano del cargo del que fue despojada. Cuando un grupo en el que estaba Almirón no lo dejaba llegar a la banca, se desató la batahola.
Las otras protagonistas del libertoescándalo en diputados fueron la descontracturada legisladora Lilia Lemoine, Marcela Pagano, y Rocío Bonacci.
Al pasar junto a las bancas de las dos últimas, la ultramileista Lemoine les reprochó haber dado quorum junto al kirchnerismo para tratar el retiro de las facultades delegadas al presidente Milei, por pedido de la diputada peronista Victoria Tolosa Paz. Lemoine las increpó mientras las filmaba. Pagano le respondió airada y Bonacci buscó ponerle fin al debate arrojándole a Lemoine un vaso de agua en pleno recinto.
