La recaudación tributaria nacional registró un marcado punto de giro durante el quinto mes del año. Según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los ingresos fiscales del Estado treparon a los $21,51 billones, lo que representó un incremento nominal del 35,6% en comparación con el mismo período del año anterior.
Al contrastar la cifra con la evolución de los precios, que proyecta una inflación anualizada del 33,4% para mayo, la performance impositiva arrojó un crecimiento real del 6,4%.
El dato económico resulta clave para el Palacio de Hacienda, ya que interrumpió una dinámica contractiva de nueve meses consecutivos de retrocesos en términos reales y marcó una fuerte recuperación tras la baja del 3,8% real registrada en abril.
El cambio de tendencia responde de forma directa a un factor estacional que el equipo económico aguardaba con expectativa. Durante mayo operaron los vencimientos de los saldos de las declaraciones juradas del Impuesto a las Ganancias correspondientes a las sociedades comerciales que realizaron su cierre de balance en diciembre de 2025, el segmento de mayor volumen y peso relativo para el fisco dentro del calendario anual.
Con este repunte en las arcas públicas, el Gobierno logra un respiro en su meta de sostener el superávit financiero, apoyado en el desempeño de los tributos vinculados a la actividad corporativa y al comercio exterior, compensando la debilidad que todavía exhiben los impuestos asociados al consumo del mercado interno.