El Gobierno Nacional, a través del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, presentó los alcances del Decreto 407/26. Esta normativa reglamenta puntos clave de la Ley de Modernización Laboral, introduciendo cambios profundos en la relación entre empleadores, empleados y sindicatos.
Las modificaciones más relevantes que impactarán en el día a día del mercado de trabajo:
- Transparencia total en el Recibo de Sueldo
Uno de los cambios más visibles será el nuevo formato del recibo de haberes, diseñado para que el trabajador conozca el costo laboral total que paga su empleador. El documento se dividirá en tres bloques obligatorios:
- Contribuciones patronales: Se detallarán todos los pagos que realiza la empresa (seguridad social, sindicatos, federaciones, etc.) sin importar su destino.
- Salario Bruto a Neto: Mantendrá el formato tradicional de descuentos sobre el sueldo bruto.
- Gráfico de la "cuña fiscal": Incorporará una representación visual de cuánto dinero se recauda por encima del sueldo neto y hacia dónde fluye exactamente.
El objetivo, según el Ejecutivo, es transparentar "todo aquello que le sacan al trabajador".
- Digitalización de Licencias y Comunicaciones
La reforma apuesta por la desburocratización mediante la tecnología:
- Receta Digital Obligatoria: Las licencias médicas laborales (Art. 210 LCT) deberán instrumentarse mediante receta digital para garantizar la trazabilidad del diagnóstico y evitar dudas. En caso de discrepancias, se podrá recurrir a una junta médica.
- Notificaciones electrónicas: La Secretaría de Trabajo implementará procedimientos digitales para todas las comunicaciones laborales, agilizando los trámites administrativos.
- Cambios en el Régimen de Servicios Eventuales
Se busca dinamizar este sector eliminando una "burocracia de 20 años". La inscripción de empresas de servicios eventuales será ahora simple, gratuita y electrónica, con una habilitación automática si el Estado no responde en 15 días hábiles (silencio positivo). Además, se redujeron las exigencias de solvencia para permitir la entrada de más competidores, especialmente en el interior del país.
- Relaciones Gremiales y Convenios Colectivos
El decreto introduce límites estrictos al poder sindical y fomenta la descentralización:
- Fin de la Ultraactividad: Los convenios colectivos vencidos pierden sus "cláusulas obligacionales" (como aportes compulsivos de empleadores a cámaras o descuentos salariales específicos) y deben ser renegociados.
- Sindicatos de Empresa: Se facilita la creación de convenios por empresa, los cuales tendrán prioridad sobre el convenio general de la actividad.
- Límites a las Horas Gremiales: Se establece un tope para las horas destinadas a actividad sindical mensual, asegurando que no paralicen la producción.
- Representación Empresaria: Grupos que empleen a más del 10% de los trabajadores de una actividad podrán participar directamente en las negociaciones, federalizando el proceso.
- Construcción: El IERIC ya no llevará el registro de altas y bajas; el único sistema válido para acreditar la registración de un trabajador serán los registros de ARCA (ex AFIP), eliminando duplicidad de papeles.
- Desvinculaciones: Se habilita la homologación administrativa de acuerdos de salida por común acuerdo entre las partes.
- Trámites Jubilatorios: Los empleadores tendrán un mecanismo fehaciente para saber cuándo un empleado inicia o termina sus trámites de jubilación, facilitando la organización interna de la empresa.
Con estas medidas, el Gobierno busca, en palabras de Sturzenegger, un marco "moderno y superador" que priorice la producción y la transparencia informativa para el ciudadano.