El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de una creciente controversia vinculada a su evolución patrimonial. A pesar de haber prometido la presentación de una declaración jurada actualizada, el documento oficial todavía no ha sido entregado, lo que alimenta las sospechas en medio de denuncias por presunto enriquecimiento ilícito y otros cargos que han surgido en los últimos meses.
Los activos declarados y la "casa del country"
Hasta el momento, la información disponible corresponde a una declaración jurada presentada en marzo de 2025, cuando Adorni encabezaba la lista de candidatos de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires. En dicho documento, el funcionario consignó:
- Dos departamentos: uno adquirido en 2014 (con un 50% de titularidad) valuado en 777.000 pesos y otro comprado en 2016 con una valuación de 3.652.682 pesos.
- Activos financieros: 42.500 dólares en efectivo y una cuenta bancaria en Estados unidos con 6.220 dólares.
- Ingresos y efectivo: 1.950.000 pesos e ingresos netos anuales por trabajo en relación de dependencia de 40,3 millones de pesos.
Sin embargo, el punto de mayor conflicto radica en lo que el documento no menciona. La declaración no incluye la casa en el country Indio Cuá, ubicado en Exaltación de la Cruz, cuya titularidad figura a nombre de su esposa, Bettina Angeletti. Esta omisión ha generado pedidos de explicaciones tanto internos como externos sobre la transparencia de sus bienes personales.
Una actualización pendiente en medio de denuncias
La demora en la presentación del nuevo informe patrimonial es especialmente sensible dado que los datos actuales corresponden al periodo previo a su desembarco en la Jefatura de Gabinete en noviembre de 2025. Durante su paso por la Secretaría de Comunicación y Medios y su posterior ascenso, Adorni ha quedado envuelto en diversas controversias sobre sus gastos y la evolución de sus activos.
Ante las denuncias y los requerimientos judiciales, el funcionario ha optado por rechazar las acusaciones, sosteniendo públicamente que "no tiene nada que esconder". No obstante, la falta de una fecha precisa para cumplir con la presentación prometida mantiene la atención sobre la consistencia de sus declaraciones ante la Justicia Electoral y los organismos de control.