Elecciones 2021

Las dos razones de Colombo para retirarse sobre la hora

Era uno de los precandidatos cantados para la legislativa pero finalmente declinó sus aspiraciones. Detalles de las horas previas a un tenso cierre de listas.
domingo, 1 de agosto de 2021 · 11:01

Trascendieron dos razones, de una madeja seguramente bastante más enredada, que finalmente hicieron retirarse a Rodolfo Colombo sobra la hora del cierre de listas para las legislativas nacionales. La primera de ellas fue de orden práctico. La segunda, de carácter político y sobre todo enfocada en 2023.

Con las aguas un poco más calmas, una semana después de la presentación de precandidaturas a diputadas y diputados nacionales, asomaron los motivos. Colombo había arrancado puntero por su nivel de instalación dentro del Frente Juntos por el Cambio. Su postulación parecía cantada. Sin embargo, Marcelo Orrego prefirió apostar por una figura propia de Producción y Trabajo como Susana Laciar.

Aún así Colombo tenía la posibilidad de presentar una lista alternativa y disputar la candidatura en las primarias del 12 de septiembre. Se tenía fe en un mano a mano con Laciar. Contaba para ello con el respaldo de la Unión Cívica Radical, que le brindaba despliegue territorial para llegar hasta el último rincón de la provincia, no solo durante la campaña sino fundamentalmente el día del comicio. La fiscalización siempre es un punto central.

Tenían un acuerdo preliminar para presentarse en sociedad, calculando que Producción y Trabajo haría equipo con el PRO y posiblemente con Dignidad Ciudadana. Pero Orrego llamó al radicalismo y lo invitó a integrar la lista encabezada por Laciar. De ese modo, le quitó la estructura a Colombo.  

El ofrecimiento para la UCR fue el tercer puesto, femenino. Designaron a la concejala albardonera Alejandra Leonardo. Por la ley de paridad de género, ella será la reemplazante inmediata de Susana. Desde ese punto de vista la propuesta era muy atractiva. Pero había más.

Que Orrego acudiera a la UCR significó ponerle un manto de piedad a una relación deteriorada con Antonio Falcón. No estaban peleados, pero sí se habían distanciado. Al santaluceño le hicieron ruido algunas acciones/declaraciones del presidente radical. Entre otras, su diálogo con Alfredo Avelín Nolléns y Consenso Ischigualasto, por afuera de la estrategia de Juntos por el Cambio. Todo eso quedó superado.

Frente al llamado de Orrego, la UCR dejó solo a Colombo. Entonces el dirigente capitalino perdió una pata importante desde lo logístico. Todo esto con un agravante: se enteró el viernes por la noche, apenas 24 horas antes del cierre. Sus chances empezaban a naufragar. Fue su primera razón para reconsiderar la quijotada de enfrentar al santaluceño. Porque efectivamente la disputa no sería con Laciar, sino con el excandidato a gobernador.

Entonces emergió la segunda razón del fundador de ACTUAR para terminar de sepultar sus aspiraciones. Un motivo de índole política. La confrontación con Orrego difícilmente hubiera terminado bien, sin importar el resultado de la misma. En caso de victoria de Laciar, Colombo habría salido muy dañado hacia adelante. Se habría reducido su cuota de poder en la mesa de Juntos por el Cambio. Y en caso de derrota de Laciar, le habría infligido una herida al líder del espacio, difícil de sanar. Si Orrego perdía contra un rival interno, ¿cómo quedaba posicionado para intentar otra vez competir por la gobernación en 2023? Muy mal.

El perjuicio trascendía al santaluceño y se extendía a todo el frente. Conspirar contra el propio candidato a gobernador implicaba implosionar todo el espacio. Fue un motivo más que suficiente para que Colombo  concluyera que esta no era su oportunidad. Que tenía ganas y arrancaba mejor posicionado que cualquier otro opositor, pero el contexto no lo acompañaba.

Existieron más que meras especulaciones. Hubo pedidos concretos de parte de las primeras figuras de Producción y  Trabajo para que Colombo desistiera de competir internamente. Hasta Roberto Basualdo levantó el teléfono y lo llamó a la reflexión. El senador fue promotor de la candidatura de Laciar y tuvo participación en la toma de decisiones, aunque la palabra final fue de Orrego siempre.

Igualmente a Colombo, hasta el mismo viernes, le decían que el candidato de Producción y Trabajo iba a ser Fabián Martín. Tres meses antes, el actuarista había ofrecido acompañar en ese caso. Estaba dispuesto a aceptar el tercer puesto en la lista encabezada por el intendente de Rivadavia, reconociendo que era el más competitivo y podía emparejar la pulseada con el Frente de Todos.

Pero el cacique rivadaviense nunca tuvo en mente abandonar el municipio, porque implicaba perder su territorio. Para Martín, viajar al Congreso Nacional equivalía a un destierro en Buenos Aires que debilitaba su competitividad para 2023. Tiene altas expectativas, que van desde acompañar en la fórmula a Orrego como vicegobernador, hasta ser candidato a gobernador si las circunstancias lo pusieran en ese sitio. Será una elección enorme, hasta con bancas en el Senado en juego. Y no estará Basualdo en el menú, porque el empresario anunció su retiro y esta vez parece ser irreversible.

Colombo entendió también que si competía ahora, iba a generar una situación difícil de sobrellevar. Que los buenos modales podían perderse en el fragor de la contienda electoral. Que Orrego tiene un temperamento diferente al de Basualdo, que no iba a ponerse por encima de la primaria, como hizo Roberto en 2013, sino que iba a jugar en primera persona. 

El verticalismo del santaluceño quedó plasmado en la confección de la lista de diputados proporcionales en 2019. Ese carácter se terminó imponiendo también en 2021 y el resto del espacio terminó alineado. El paso al costado de Colombo fue consecuente con el reconocimiento del liderazgo de Orrego.

Hubo un ofrecimiento informal para que Colombo secundara a Laciar pero él no lo aceptó. Solo hubiera acompañado personalmente a Martín. En algún momento evaluó proponer al diputado provincial Gustavo Usín, el presidente de ACTUAR, para la lista. Hubiera servido para promover al joven dirigente, permitirle que juegue en una categoría mayor. Pero no sucedió.

Un par de diálogos con referentes de Buenos Aires también influyó en la ausencia de ACTUAR en la lista de unidad. Que en segundo lugar quedara el presidente del PRO, Enzo Cornejo, y en tercer puesto una representante de la UCR, le garantiza al espacio total pertenencia y correspondencia con Juntos por el Cambio a nivel nacional.

Una semana después, los sanjuaninos podían exhibir armoniosamente su lista de unidad frente a los chispazos porteños y bonaerenses, entre Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Diego Santilli, Facundo Manes, Martín Lousteau y, cómo no, Lilita Carrió. Si allá no pueden domar los temperamentos, con una conducción distrital tan fuerte como la del Jefe de Gobierno, ¿qué hubiera sucedido en San Juan?

Una publicación periodística en plena definición de listas sanjuaninas encendió la luz amarilla en el búnker de Colombo. Le mandaron a decir que si competía internamente, le estaba ‘haciendo el juego’ al oficialismo, porque debilitaba o al menos ponía a prueba el liderazgo de Orrego. En ACTUAR supieron leer la información como apenas la punta del iceberg. La campaña se hubiera salido a la banquina al poco andar.

En cambio, el lunes 26 de julio, cuando se hizo la presentación de precandidatos, reinó la armonía. Desde Orrego hasta Cornejo llenaron de elogios a Colombo por su gesto. El macrista lo comparó con Patricia Bullrich por su renunciamiento. El actuarista, sin candidatura, tuvo su momento político. Y lo seguirá teniendo.

Hay un compromiso suyo de acompañar mucho a Laciar en Capital, donde Juntos por el Cambio tiene buenas posibilidades de hacer una elección importante y donde Colombo cuenta con su mejor presencia territorial.

También se dejará ver en otros departamentos. El viernes pasado estuvieron en Santa Lucía, por ejemplo, dominio de los hermanos Orrego. La apuesta ahora será priorizar la armonía y la convivencia para 2023. Colombo decidió renovar su pertenencia a este sector de la oposición, mientras una parte de Consenso Ischigualasto lo miraba con detenimiento y atención, prestos para hacerle una invitación si la relación se rompía en Juntos por el Cambio. No sucedió ni sucederá.

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