Canal 13 San Juan
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En la última semana de la cuenta regresiva para inscribir listas para las primarias legislativas, el radicalismo baraja dos alternativas. La primera, la más deseada, es la menos probable. La segunda, más autónoma, tiene mayores chances. En ambos casos, parece haber llegado la hora de ir pensando en una mujer.
El próximo sábado 24 de julio los frentes electorales tendrán que presentar precandidaturas para diputados nacionales y la Unión Cívica Radical, como el resto de los socios del Frente Juntos por el Cambio, están a expensas de las decisiones que haya tomado el líder del espacio, Marcelo Orrego. Hasta ahora el santaluceño ha mantenido un hermetismo blindado, incluso entre los suyos. Por eso en la vigilia solo pueden suponer o sospechar escenarios.
Una de las posibilidades es que Juntos por el Cambio tenga contienda interna entre dos listas, una encabezada por la basualdista/orreguista Susana Laciar y la otra por el actuarista Rodolfo Colombo. Esta hipótesis es cada vez más repetida en las mesas de café, aunque el presidente de Producción y Trabajo sigue guardando celosamente cualquier pista.
Una alta fuente radical dijo que la mayor expectativa estaría puesta en que Orrego los invitara a completar la lista que encabece Laciar. En tal caso, el segundo lugar sería para un varón. El presidente de la UCR, Antonio ‘Nito’ Falcón podría entusiasmarse con esta invitación. Sin embargo, saben puertas adentro que es muy difícil que suceda.
En cambio, parece más factible que la lista de Laciar reserve el segundo lugar para una figura del PRO (¿Enzo Cornejo?) y que recién el tercer escaño fuese para un radical. Por paridad de género, deberían buscar a una mujer. Falcón no tendría chances, desde este punto de vista.
Hace pocos días el presidente del radicalismo elogió efusivamente la posibilidad de que sea Laciar la candidata del espacio, golpeando la puerta para generar el acuerdo. Una semana antes, en Canal 13, había dicho que el mejor postulante del espacio hubiese sido Fabián Martín. Pero como la negativa del intendente de Rivadavia parece irrevocable, el entusiasmo fue redirigido hacia la dirigente que acompañó en la fórmula a Orrego en 2019.
Por otro lado también está en ciernes la alternativa ‘B’, en la que Orrego no convoca a la UCR y se acomoda estrictamente con los propios. Al fin de cuentas, la línea sucesoria en la lista de diputados y diputadas nacionales es un tema tremendamente delicado. Está probado que los titulares pueden dar un paso al costado eventualmente y las candidaturas no expectantes súbitamente llegan al Congreso Nacional. El santaluceño está bien fogueado en ese terreno.
El diálogo entre Orrego y Falcón está algo deteriorado por cierta incompatibilidad de caracteres. Según confió una alta fuente, había un pacto interno en Juntos por el Cambio, acerca de no contestar públicamente nada que tuviera que ver con Consenso Ischigualasto, para desactivar el ida y vuelta. Pero el líder radical actuó por su cuenta, con declaraciones explosivas y con alguna reunión confesa también, con el presidente de Cruzada Renovadora, Alfredo Avelín Nolléns. Tal vez lo que molestó no fue su diálogo político sino que lo diera a conocer.
De yapa, Falcón dijo por ahí que Orrego no es el líder de Juntos por el Cambio sino que es un espacio horizontal donde todos tienen autonomía e igualdad a la hora de decidir. Para los radicales habrá sonado natural, pero los herederos de Roberto Basualdo se quedaron algo desconcertados. Resentidos posiblemente.
Todo esto hace que vean muy lejana la posibilidad de que Orrego quiera a un o una radical en su lista, la que eventualmente encabezaría Laciar. Por eso aparece la segunda alternativa, la de Colombo, el hijo pródigo de la UCR.
El fundador y líder natural de ACTUAR tiene innegable estirpe radical y sus excorreligionarios sienten una compatibilidad de base con él. Entienden además que pueden ofrecerle a Colombo un despliegue territorial con estructura en toda la provincia. En cada pueblito quedan militantes románticos de la UCR que esperan alguna señal para salir a caminar en busca de votos.
Además, llevar en San Juan el sello de la UCR implicaría contar con el apoyo de referentes nacionales, como Facundo Manes y Martín Lousteau. Tratándose de una elección de rango nacional, la asociación con esas figuras siempre se puede considerar como un atributo que suma en el electorado no peronista.
Independientemente del resultado de la interna eventual entre Laciar y Colombo, los radicales tienen otro interés para el mediano plazo. El referente de ACTUAR tendría un nivel de acompañamiento de dos dígitos en las encuestas previas y eso les garantiza a los dirigentes departamentales que se sumen a la campaña, que podrán exhibir un porcentaje digno en el escrutinio para poder capitalizarlo a la hora de pelear espacios en las listas de 2023.
Jugar con un candidato o candidata no competitivo ahora, significará diluirse todavía más dentro de la versión sanjuanina del Juntos por el Cambio, el Frente Con Vos, para dentro de dos años. En cambio, si la lista que acompañaron los radicales ahora en las legislativas alcanzara un respetable guarismo, tendrán mejores argumentos para disputar ubicaciones dentro de dos años. No lo dirán hacia afuera, pero es un cálculo que está muy presente en estas horas.
Con Colombo podrían alcanzar esa meta. Incluso podrían aspirar al segundo lugar de la lista de diputados nacionales que, por la paridad de género, debería ser para una mujer. Frente a la pregunta obvia acerca de los nombres disponibles, la respuesta fue cortante: que lo decidan ellas.
Es decir, en caso de que en los próximos días se configure una de las dos alternativas aquí expuestas, la invitación de Orrego o el pacto con Colombo, la cúpula de la UCR pondría en manos de las afiliadas y dirigentes la nominación de la elegida. Es archiconocida la intensidad de los debates radicales.
¿Y si no hubiera acuerdo con Orrego ni Colombo? Falcón ha dicho en más de una oportunidad que el radicalismo está en condiciones de jugar con lista propia. En tal caso, él mismo encabezaría la fórmula. Sin embargo no es la alternativa que más agrada hacia adentro, por las razones antes expuestas. Los dirigentes departamentales que se pudieran entusiasmar con la quijotada de participar en la primaria frente a rivales muy competitivos, podrían verse seriamente afectados por los guarismos de cara a las negociaciones de 2023. Si la UCR jugara en soledad y obtuviera magros porcentajes, su porción en Juntos por el Cambio podría achicarse todavía más. Hoy ni siquiera tienen una banca en la Legislatura.
Queda otro cabo suelto dentro del espacio que podría aparecer súbitamente. Juntos por el Cambio pondrá en juego la banca que hoy ocupa el macrista Eduardo Cáceres. Terminando su segundo mandato consecutivo, podía imaginarse que diera un paso al costado debido al procesamiento que carga por la denuncia de violencia presentada por Gimena Martinazzo en su contra.
Sin embargo, Cáceres no se dio por vencido aún. Si en los próximos días antes del 24 de julio la Cámara Penal le diera la razón y revocara el procesamiento de primera instancia, él estaría dispuesto a competir nuevamente en la primaria para renovar su banca. Lo reveló Sebastián Saharrea el sábado 10 de julio en Tiempo de San Juan.
Hacia adentro de Juntos por el Cambio lo ven difícil. Más allá de las cuestiones judiciales, Cáceres sufrió un deterioro político por la seguidilla de escándalos. Por otro lado, Martinazzo redobló su ataque. Le atribuyó a la dupla Cáceres-Cornejo un intento por segregarla a pesar de ser la vicepresidenta del partido. Y ratificó el viernes pasado en Banda Ancha (lunes a viernes de 8 a 12 por Canal 13 San Juan) que tiene pendiente una nueva reunión con Patricia Bullrich para hablar de este y otros temas.
Hay una trama de intereses en Juntos por el Cambio pero todos saben que Orrego es quien se sienta en la cabecera de la mesa. El santaluceño está ejerciendo un liderazgo vertical y desde el miércoles pasado, cuando relanzó el frente, viene jugando su carta más fuerte: el manejo del tiempo. Difícilmente descubra su estrategia antes del sábado 24 de julio. Hasta entonces tendrá en ascuas a los socios que esperan algún guiño para terminar de configurarse. Y también tendrá la atención del oficialismo.
Para el Frente de Todos, Orrego es el rival para mirar detenidamente. Serán días de mucha intensidad.
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